Acoso escolar e institucional (Pincha en la imagen)

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ACOSO ESCOLAR E INSTITUCIONAL (Pincha en la imagen)

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sábado, 28 de julio de 2012

"Adiós, papá y mamá. Sebas, adiós hermano, me iré a donde el destino me lleve”…

 

"Adiós, papá y mamá. Sebas, adiós hermano, me iré a donde el destino me lleve. Ojalá mis amigos entiendan que nunca les quise decir algo tonto. Solo quería estar bien en este colegio ya que en los demás siempre fui marginado".

(Premonitorias y muy tristes palabras de un alumno de 13 años despidiéndose de su familia antes de suicidarse en su casa).

 

Se suicida escolar víctima de bullying

Tenía 13 años y se ahorcó con su correa. Dejó conmovedora carta donde dice: “Solo quería estar bien en este colegio”.

Por: N. Florián

“Solo quería estar bien en este colegio, ya que en los demás fui marginado por todos y la vida es una tontería…”, fue lo que escribió, en su carta de despedida, el escolar Leonardo Q.G., de 13 años, quien se suicidó ahorcándose con una correa -al parecer- por ser víctima de bullying en su colegio.

El hallazgo del cadáver se produjo a las 8:40 de la noche del miércoles, en su casa de la Mz. P-9, lote 20, del asentamiento humano “José Carlos Mariátegui”, en San Juan de Lurigancho.

Su madre Maritza Gutiérrez lo encontró colgado del cuello en el marco de la puerta de la cocina y desesperada lo bajó para trasladarlo a un hospital de la zona, donde falleció.

PIDE PERDÓN

Del menor se supo que cursaba el tercer año de secundaria, en el colegio particular “José Olaya”.

La policía informó que el escolar dejó una carta donde pidió perdón a su familia. En la nota dice: “... ya estoy muy dolido y yo ya sabía que esto iba a pasar. Ahora ojalá mis amigos entiendan que nunca les quise decir algo tonto. A todas las personas que me conocían, gracias por hacerme la vida imposible… me dieron ánimo para hacer esto, igual los quiero”.

El cadáver fue trasladado a la Morgue.

Fuente

http://trome.pe/actualidad/1447260/noticia-se-suicida-escolar-victima-bullying

lunes, 23 de julio de 2012

Acoso escolar hacia adolescentes con Síndrome de Asperger y Autismo de Alto Funcionamiento

 

Daniel Comin

Foto: Diego Grez

Normalmente el acoso suele ceñirse a los alumnos, pero cuando se trata de niños y niñas con necesidades educativas especiales el acoso puede ir mucho más allá. Los propios padres de los otros alumnos y los propios miembros del equipo docente del colegio son los primeros agresores. Esto no sucede siempre, como es lógico, pero esta situación tan increíble de rechazo hacia determinados alumnos por parte de padres y profesores se restringe a: Niños de otras nacionalidades o etnias (Véase el caso de niños de etnia gitana en España o de origen Magrebí), niños provenientes de familias desestructuradas y con exclusión social y niños que se encuentran dentro de los Trastornos del Espectro del Autismo o niños y niñas con Trastorno con Déficit de Atención y/o Hiperactividad /TDAH). Demos las excusas que demos, esto es una vulgar postura xenófoba y discriminatoria.

Los miembros del equipos docente que no quiere tener que “soportar” a estos niños en su clase se opondrán con todas sus fuerzas, influirán en los padres (o vice-versa) ya que desde su punto de vista estos alumnos con necesidades educativas especiales deberían de ser escolarizados en centros de educación especial. Estoy convencido de que a muchos profesionales de la educación esto les parecerá una barbaridad y pensarán que esto no es real. Pues sí, esto pasa y mucho más a menudo de lo que nos podamos imaginar. En este tipo de casos la violencia llega primero a los padres y madres de los niños y niñas, que verán con incredulidad lo que les está sucediendo, en muchos casos, las familias prefieren ceder en todo, por aquello de que si denuncio este tipo de situaciones a mi hijo lo van a masacrar. Al parecer estas familias no parecen darse cuenta de que lo que quieren evitar ¡YA ESTÁ SUCEDIENDO! Cuando el equipo docente, padres, y las correspondientes AMPA (Asociaciones de madres y padres de alumnos) se ponen en contra nuestra, hay que denunciar estos hechos y si es posible, formar a estas personas. Aunque a veces mucha gente no quiere salir de su ignorancia hay que intentarlo. La ignorancia es una incapacidad intelectual severa de libre elección. Resolver este punto solo tiene una vía, y es la de la rectitud y firmeza.

Es importante destacar algunos aspectos previos. El acoso escolar siempre ha existido, lo que pasa es que ahora los medios de comunicación se hacen eco de este tipo de situaciones, cosa que es muy buena para crear una conciencia social. No distingue entre sexos, hay los mismos casos -porcentuales-  de acoso en ambos sexos; quizás el modelo sea algo diferente entre chicos y chicas, pero las consecuencias son las mismas. Hay varios modelos de acoso, el que es puramente psicológico y el que se combina con agresiones físicas, estas a su vez pueden presentar diferentes niveles, desde el golpecito continuado a palizas brutales. Pero tampoco debemos confundir una pelea puntual (que es más un problema de convivencia) con el acoso. En el caso de las chicas, el acoso suele pasar más desapercibido, ya que este presenta un modelo de acoso psicológico, de exclusión, de humillación. Las agresiones físicas no son tan habituales, pero los resultados son muy similares. Normalmente las estadísticas nos hablan de un mayor nivel de acoso en varones, ya que este acoso suele ser más físico, pero en el caso de chicas con Asperger, el modelo de exclusión social entre el resto de compañeras es bastante fuerte. No seguir modas, no estar en la misma “Onda”, un mejor rendimiento académico, suele hacer que sufran un acoso mucho más silencioso, pero no por ello menos pernicioso. Además, las chicas suelen ser mucho más introvertidas en este aspecto, y detectar casos de acoso en chicas con Asperger es bastante más difícil.

El acoso escolar suele darse con más frecuencia entre los 11 y los 14 años de edad (aunque no es una franja estricta, es en la que se suele concentrar la mayor cantidad de casos). Suele empezar justo a principios de curso, ya que coincide con la generación de grupos y es en ese momento donde muchos alumnos no consiguen integrarse en ninguno de ellos. En el caso que nos ocupa son chicos y chicas con problemas de empatía social, con una bajo nivel de comprensión de reglas y roles sociales, etc, en resumen, chicos y chicas con Asperger y AAF. Si además coincide con el paso de educación primaria a secundaria y un cambio de colegio, estos chicos y chicas llevan pintada una diana gigantesca. A su vez, van a demostrar de forma mucho más evidente sus carencias psicológicas, momentos de depresión, frustración, confusión, etc, hecho que los convierte en mucho más vulnerables.

En casos de acoso hay que definir un poco cómo se conforma el modelo social. Por un lado tenemos al agresor propiamente dicho, que suele ejercer de líder. Acompañado por su grupo de seguidores. Luego están los espectadores mudos, que son quienes no pertenecen al grupo agresor, pero que hacen caso omiso de lo que sucede a su alrededor. Y finalmente la víctima.

El agresor suele ser fuerte psicológica y físicamente, aunque no suele ser brillante académicamente, presenta grandes habilidades sociales. Tienen buenas capacidades orales, de convencimiento y son unos grandes manipuladores y capaces de modificar el mismo discurso en función de la situación. Podríamos decir que son sobresalientes en la Teoría de la Mente. Aunque en el aspecto de la empatía social son muy buenos, no lo son en el caso de la empatía emocional, ya que disfrutan produciendo daño a terceros. No son capaces de percibir el dolor de otros. Mucha gente los considera pequeños psicópatas, creo que esto es incorrecto, ya que con una intervención adecuada pueden resolver este tipo de situaciones. A su vez, estos chicos y chicas suelen presentar problemas en su desarrollo emocional, tener una baja autoestima que deben de suplir con este tipo de actitud violenta, pueden sufrir problemas de violencia (ya sea esta física o psíquica en su entorno familiar), suelen sufrir muchos castigos, pueden presentar conductas desafiantes, y carecer de un modelo afectivo y emocional adecuado. Esta carencia de principios morales y éticos les permite llevar a cabo este tipo de acciones.

Los seguidores del líder suelen ser chicos y chicas con gran necesidad de aceptación en el grupo. Son fácilmente manipulables y siguen a su líder sin hacer ningún tipo de planteamiento lógico. Tampoco suelen presentar grandes logros académicos. Suelen ser chicos y chicas muy grises. Usan a su líder como una proyección de lo que a ellos en realidad les gustaría ser, pero no tienen las capacidades necesarias para ello. Proyectan su frustración personal en un plano casi imaginario. Finalmente son tan víctimas del líder como son los agredidos. Y generalmente son quienes acaban ejecutando las órdenes del líder del equipo. Y por tanto, cargando con las consecuencias. Se ven como chicos de 3ª división locos por jugar en primera y ser aceptados.

Los espectadores mudos, son parte del éxito del agresor, ya que permiten, por omisión de acción, que el agresor campe a sus anchas. Conocen pero no actúan. De forma implícita apoyan al agresor, lo admiran los chicos y para las chicas es algo así como el macho alfa o vice-versa cuando el agresor es agresora. Además, sin público el acoso no es tan divertido.

La víctima sufre por tanto la agresión de unos pocos y la indiferencia del resto. Los chicos con Asperger y AAF son más débiles en todos los niveles sociales, y externalizan de forma más visible sus problemas psicológicos, lo que hace más evidente el éxito del agresor, a su vez la humillación continuada no es comprendida por la víctima. Esto puede llevarle a diferentes situaciones; ya sean una depresión, introversión, mutismo, …, o incluso, ataques descontrolados de ira, que les llevará a defenderse de forma violenta, y esto hará que además suelan tacharlos a ellos de violentos. Pasando -increíblemente- de víctima a agresores. Los chicos con Asperger y AAF no comprenden bien el por qué de las agresiones y eso les lleva a una espiral de confusión con malas consecuencias en cualquier caso.

Hay también que añadir un último grupo, formado por niños y niñas con una adecuada educación en valores éticos y morales, que saben diferenciar perfectamente lo que está bien y lo que está mal, y que no permanecen impávidos ante este tipo de situaciones. Suelen ser quienes advierten al equipo docente de este tipo de situaciones, o quienes tienen el valor suficiente de decir la verdad. Si el equipo educativo del centro es bueno, pondrán en marcha automáticamente todo el protocolo existente para poner fin a este tipo de situaciones. Si por el contrario son personas cuya mayor aspiración es oír la campana de las 5 para salir a toda velocidad, será la familia quien deberá de actuar. Entendiendo que la familia se haya percatado de la situación.

¿Cómo detectar un caso de acoso escolar?

El cambio en el estado de ánimo va a ser el primer indicador. Introversión, aversión a volver al colegio, estado depresivo, caída del rendimiento académico, desaparición de objetos personales, pertenencias que aparecen rotas, miedos irracionales, actitud agresiva, golpes y moratones, peticiones de dinero u objetos caros, estados de ansiedad, problemas de sueños o terrores nocturnos, etc. En suma, conductas que salgan de la normalidad.

Normalmente, el chico o chica que sufre el acoso está sometido/a a una gran tensión emocional, pero en muchos casos se mostrará totalmente hermético. Ante este tipo de situaciones, si los padres detectan este tipo de conductas y nuestro/a hijo/a no quiere abrirse, será una buena idea el apoyarnos en el profesional que trate habitualmente a nuestro hijo. En el caso de que nuestro hijo sí nos cuente lo que le sucede, hay que dejarle que explique lo que le pasa, no interrumpirle, es un tema muy importante y hay que ser consciente. Dejarnos llevar por la ira no nos va a ayudar.

Un aspecto importante es conseguir comprender exactamente a que se refiere nuestro hijo, no hay que olvidar que su percepción es diferente. Que entiende las situaciones de otra forma, y por eso deberemos ser cuidadosos en como hacemos nuestras preguntas, no debe de parecer un interrogatorio, pero debemos de obtener información precisa. Hay que hacerle entender que su problema es el nuestro, y cuantos más detalles nos dé mejor. Pero es nuestro trabajo ordenar esos detalles, quizás se pierda mucho tiempo en explicar cosas a priori poco relevantes y no consigamos acceder al fondo de la cuestión, o que este hecho le provoque mucha ansiedad, a veces es interesante parar y relajarse. Si por alguna razón de peso consideramos que porque nuestro hijo falte unos pocos días al colegio no se acabará el mundo, es cierto, incluso puede servir como un proceso de calma, pero solo unos pocos días, evitando el problema no hacemos que desaparezca. Si sentimos que no estamos avanzando lo suficiente, tener el apoyo del terapeuta de nuestro hijo o hija puede ser de mucha utilidad y ayuda. Ya que es una situación que de no pararse puede llevar a consecuencias poco deseables. El hecho de que los chicos con Asperger y AAF sufran más acoso, no es por causa de su diversidad, si no por la exclusión social. La carencia de la protección de grupo los convierte en un blanco fácil. Por tanto, el modelo preventivo se basa en la pertenencia a un grupo determinado. Pero cuando esto no sucede, ¡Qué hacemos?

Afrontando el acoso escolar

Evidentemente, quien primero debe recibir la información es el centro escolar al que acude. Habrá que cerciorarse si este acoso es exclusivo del colegio o va más allá, es decir, que este suceda además fuera del colegio. Si el centro dispone de suficientes medidas de control, el acoso dentro del centro será mucho más sutil, pero la salida del centro escolar puede ser todo un reto para la integridad física y moral. Deberemos pues de poner en marcha una batería de mecanismos y modelos de intervención.

A quien primero deberemos de informar es al profesor o profesora. Solo podemos encontrarnos dos posturas, o no sé nada o el culpable es su hijo o cualquier otra excusa que exculpe al profesor y por extensión al centro. O que haya una buena recepción y se ponga en marcha un protocolo para estos casos. Si es este el caso, lo normal es que el centro ponga en marcha su procedimiento, del cual debemos de estar puntualmente informados.

En caso de que haga caso omiso, deberemos de saltarlo e ir directamente a la dirección del centro, sin demora alguna. En caso de que sigan negando la mayor, el siguiente paso será solicitar por escrito y de manera fehaciente (Burofax, Correo urgente certificado con acuse de recibo, entrega notarial o cualquier otro medio que deje constancia oficial) una reunión urgente con la junta del centro y un representante del AMPA que deberá de levantar acta. No olvidemos que el colegio está obligado a garantizar la seguridad y por lo tanto la integridad física, psicológica y moral de vuestro hijo, y estáis en vuestro derecho de exigirlo. A partir de aquí el centro se tomará las cosa en serio, ya que habéis demostrado firmeza y determinación. Preferirán que las culpas las cargue el alumno antes que manchar su historial. Se iniciará un procedimiento y de entrada vuestro hijo encontrará algo de paz.

En algunos casos se proponen modelos de mediación, bien, en el 90% de los casos esto solo sirve para perder el tiempo y someter al acosado a más presión emocional, estamos ante adolescentes con un trastorno y su actitud en este tipo de situaciones no va a ser la adecuada. Negarse en rotundo es una opción muy buena. Sobre la atención psicológica, por norma general es mejor que nuestro hijo la reciba de forma externa, y si puede ser por quienes ya lo conocen, el resultado será mucho mejor.

Pensar que un cambio de centro escolar es la solución no va a ser nada más que llevar el fracaso de un sitio a otro. Y aunque ciertamente esto ha sucedido muchas veces (y posiblemente seguirá sucediendo) es un fracaso a todos los niveles, en primer lugar del colegio, que no ha sabido o no ha querido afrontar un problema desde un punto de vista profesional, de responsabilidad y de coherencia. Si acabamos con esta solución, habrá que prestar especial atención a nuestro/a hijo/a, ya que no eliminamos el problema, sencillamente cambiamos de lugar. Si nuestro hijo no dispone del apoyo emocional necesario podemos tener que enfrentarnos posteriormente a otros problemas mayores. Lo normal es que quien deba de cambiar de centro escolar es el acosador y no la víctima. Una vez identificados a los/as o el/la promotor/a del acoso, no es una buena idea ir a hablar con sus padres. Normalmente nos encontraremos con un problema añadido que no necesitamos.

La vía correcta es el centro educativo. Si por alguna razón el centro educativo se hace el loco y se escuda en culpar a nuestro propio hijo (esto es bastante habitual, o bien les importa un bledo o no quieren afrontar las responsabilidades derivadas, o sencillamente son incapaces de gestionar de forma adecuada esta situación) deberemos informar a la fiscalía de menores e iniciar una acción penal. En cualquier caso, deberemos de estar siempre bien preparados, esto significa que a mejor documentado esté el hecho más puntos tenemos, si ha habido agresiones físicas, es muy recomendable disponer de partes de lesiones de un hospital, informes psicológicos, el informe de discapacidad de nuestro hijo o hija, etc, cuantos más papeles con sellos oficiales tengamos mejor.

Para estudiar el tipo de estrategias de intervención a seguir en el centro escolar, recomendamos estudiar los modelos que se plantean en Psicoeducacion, estos modelos se hayan incluidos en el programa Golden 5 para el apoyo y la mejora escolar. Son guías de acción destinadas a la eliminación -entre otras- de este tipo de conductas y se están llevando a cabo de forma simultánea en 5 países.

Fuente:

http://autismodiario.org/

sábado, 21 de julio de 2012

Niño víctima de bullying perdió parte de un dedo en su colegio

 

Un compañero suyo lo dañó al cerrar la ventana por la que miraba a la calle, dentro del colegio nacional Rosa Merino, del Rímac.

Su profesora del tercer año de primaria lo llevó al hospital Cayetano Heredia  -en donde calificaron la lesión como grave- y entregó a los médicos la parte de dedo que perdió.

Los especialistas sometieron al pequeño de ocho años a una operación para suturarle la herida, en vista de que ya no podían realizarle un implante.

La familia del niño asegura que sus compañeros suelen agredirlo constantemente. “Un día vino golpeado, otro día le cortaron pelo, le rompieron su toma-todo”, dijo su madre, quien ya interpuso una denuncia.

Fuente:

http://www.americatv.com.pe/portal/noticias/ciudad/ni-o-v-ctima-de-bullying-perdi-parte-de-un-dedo-en-su-colegio

miércoles, 18 de julio de 2012

Prevención del bullying, política fracasada

 

Joel Sánchez Rodríguez

imageCasi al finalizar el mes de mayo, una enorme tragedia enlutó a una familia del municipio de Huasca de Ocampo, un niño de 12 años de edad se quitó la vida al no soportar más las burlas y agresiones por parte de sus compañeros de aula, que durante meses lo hicieron víctima de bullying, violencia escolar que el detuvo colgándose de un árbol.

Ante la tragedia, en este mismo espacio escribí que la muerte del menor debía ser motivo suficiente para que las autoridades educativas asumieran con la responsabilidad que merece, la necesidad de combatir de manera seria y urgente, la innegable violencia que persiste en las aulas de muchos planteles, en los que el bullying mantiene a un incontable número de niños en el sufrimiento, la afectación de su autoestima y sus emociones.

Se advirtió que por mucho que se investigaran a fondo las causas del deceso del menor, cuya acta de defunción dejaba en claro la causa de la muerte: asfixia mecánica por suspensión, de nada serviría si no se asumían programas realmente efectivos para combatir el fenómeno que las autoridades tratan de “prevenir” con acciones tan pobres como la “vacunación contra la violencia”, que si bien están acompañadas de muy buenas intenciones, resultan inútiles e insuficientes –por decir lo menos- ante una situación de acoso que supera cualquiera de las políticas públicas hasta ahora establecidas.

La muerte del menor, alumnos de la secundaria 220 de la comunidad de Santo Tomás, es un ejemplo del fracaso de lo que se ha hecho y lo mucho que falta por hacer, como lo confirma el deceso de otro menor, también de 12 años, ahora en Pachuca, donde el sábado 30 de junio perdió la vida en su domicilio, colgado de una cinta de un uniforme artemarcialista.

Como era de esperarse, agentes policiacos iniciaron indagatorias en torno a la muerte del chico, alumno de la escuela secundaria técnica número 40 de Pachuca, encontrando claros indicios de que era víctima de Bullying, acoso de sus compañeros para poner en práctica juegos de alto riesgo como el ahorcamiento y asfixia “fingida” para demostrar valor y para ganar liderazgo entre sus pares escolares.

Dicho plantel es un ejemplo notable en cuanto a casos de violencia escolar, basta con buscar en la popular red de You Tube para encontrar muchos videos de peleas al interior de la institución, en la que también queda el recuerdo de la incapacidad oficial para frenar el bullying y la práctica de “juegos” peligrosos como resultado de la presión entre jóvenes y del acoso en las aulas que las autoridades no son capaces de prevenir, combatir, muchos menos de erradicar de los espacios educativos.

Es tiempo de que las instituciones dejen de experimentar en el combate al Bullying y de poner en práctica planes, programas y proyectos que no sean surgidos de la improvisación. Dos niños perdieron la vida en un lapso de 5 semanas, frente a una situación que no puede esperar más a la búsqueda de soluciones porque estas deben tomarse ya.

La Secretaría de Educación Pública de Hidalgo cuenta con una dirección de programas estratégicos, a la que corresponde asumir medidas inmediatas, para que casos como los ocurridos en Huasca y Pachuca con ambos niños, no se vuelvan a repetir.

Fuente:

http://sdpnoticias.com/columna/10046/Para_la_hora_del_cafe_Prevencion_del_Bullying_politica_fracasada

La mayoría de los casos de bullying o acoso escolar se dan en la red concertada y son más difíciles de abordar

 

Álava registra medio centenar de llamadas por acoso escolar durante este último curso

La mayoría de los casos se dan en la red concertada y son más difíciles de abordar

La Asociación contra el Acoso Escolar, que abrirá en breve una sede en Euskadi, cree que los protocolos están fallando

Un grupo de estudiantes ajeno a esta información.Elena Arteagoitia

Un grupo de estudiantes ajeno a esta información. (Gorka Estrada)

Vitoria.

El acoso escolar se destapa cada día más como un asunto social de primer orden. Los casos de bullying han aumentado en las aulas en los últimos años, hasta el punto de que ya hay quien achaca este incremento al mal de todos los males: la crisis. Lo cierto es que sólo en Álava este mismo curso se han atendido medio centenar de casos por parte de la Asociación contra el Acoso Escolar (ACAE), que advierte a las autoridades de que los protocolos de actuación están fallando.

Según los datos de los que dispone este colectivo, la mayor parte de las denuncias hacen referencia a los centros educativos concertados. Son, además, los casos donde más difícil resulta llegar al problema. "Los colegios quieren preservar el buen nombre, una denuncia de acoso es una mancha y su solución se demora en el tiempo", explica Encarna García, presidenta de ACAE. Al parecer, en estos centros los padres no suelen tener acceso al registro del colegio para hacer una denuncia, como sí ocurre en la pública, por lo que recomiendan enviar un burofax para que quede constancia de ello.

La situación no es exclusiva de Álava, también ocurre en Euskadi. No en vano es, junto con Valencia, la comunidad autónoma desde donde más consultas y notificaciones recibe esta asociación que, en vista de la situación, ultima la apertura de una oficina en la CAV, que tendrá su sede en Bilbao probablemente. El colectivo aconseja a las familias sobre cómo deben actuar ante un posible caso de maltrato y, en algunos casos, media también con el propio centro.

Según explica ACAE, el aislamiento social precedido de un bulo suele ser el caso más típico de acoso escolar. A menudo la propagación de esta mentira suele ir aupada por las nuevas tecnologías, de ahí que desde la asociación instan a las familias a que vigilen el uso que hacen los menores de ellas. "Los padres deben controlar lo que hacen sus hijos delante del ordenador, es su labor", asegura García. Las edades en las que con más frecuencia se dan casos de bullying es entre los 11 y los 13 años, es decir, en sexto curso de Primaria, así como en primero y segundo de Secundaria. "El problema es que no se soluciona a tiempo y la situación se traslada hasta la ESO", explican desde la Asociación contra el Acoso Escolar. Además, es entre las niñas donde resultan más habituales este tipo de situaciones.

Para reconocer un caso de violencia escolar, desde la asociación aconsejan estar atentos a las señales que emiten los menores. "Los hijos nos están mandando continuamente mensajes que debemos interpretar, tales como episodios de ansiedad o dolores de cabeza según se va acercando el lunes y hay que volver al colegio", asegura García. La responsable de ACAE insiste en la necesidad de abordar con rapidez este tipo de situaciones porque "puede dejar secuelas".

En Euskadi, el caso de Jokin Zeberio, el joven que acabó con su vida en 2004 lanzándose de lo alto de una muralla en la localidad guipuzcoana de Hondarribia, marcó un antes y un después a la hora de abordar los problemas de convivencia que se dan dentro de las aulas. El suceso provocó la reacción inmediata por parte de las autoridades vascas que activaron, sin dilación, un protocolo de actuación. Sin embargo, ACAE considera que el interés se ha ido diluyendo al tiempo que los casos han ido en aumento.

Los datos, al menos, así lo corroboran. El número de denuncias ha llegado a los 50 en el caso de Álava -según el registro de la Asociación contra el Acoso Escolar-, y la cifra ha ido in crescendo. "La crisis ha tenido mucho que ver; los niños traen a las aulas los problemas que tienen en casa", añade García.

Un centenar de sospechas A falta de conocer los datos oficiales más recientes, cabe recordar que el Departamento vasco de Educación investigó durante el año 2010 un total de 90 sospechas de acoso escolar en todo Euskadi, de los que pudo probar que 33 menores sufrieron bullying por parte de sus compañeros. Según explicó la consejera de Educación, Isabel Celaá, en todos estos casos los centros intervinieron para resolver las situaciones generadas mediante el trabajo con la víctima, el agresor y a través de actuaciones más globales en los grupos. Además, según otros estudios llevados a cabo por este Departamento, el 17% del alumnado de Primaria y un 12% de Secundaria asegura haber sido objeto de alguna situación vejatoria

Fuente:

http://www.noticiasdealava.com/2012/07/16/sociedad/euskadi/alava-registra-medio-centenar-de-llamadas-por-acoso-escolar-durante-este-ultimo-curso

martes, 17 de julio de 2012

Tipos de acoso escolar (Bullying)

 

imageLos profesores Iñaki Piñuel y Zabala y Araceli Oñate han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas:

   1. Bloqueo social (29,3%)
   2. Hostigamiento (20,9%)
   3. Manipulación (19,9%)
   4. Coacciones (17,4%)
   5. Exclusión social (16,0%)
   6. Intimidación (14,2%)
   7. Agresiones (13,0%)
   8. Amenazas (9,1%)


Bloqueo social

Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos.

 

Hostigamiento

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.


Manipulación social

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe, incurriendo en un mecanismo denominado “error básico de atribución”.

Coacción

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo, por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos.


Exclusión social

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al niño acosado. El “tú no”, es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se produce el vacío social en su entorno.


Intimidación

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar.


Amenaza a la integridad

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión.

Fuente:

http://www.buenastareas.com/ensayos/Tipos-De-Acoso/4791587.html

viernes, 13 de julio de 2012

El aprendizaje cooperativo favorece la disminución del acoso escolar

 

por Martaculturacientifica

Una reciente investigación de la Universidad de Extremadura relaciona la aplicación de técnicas de aprendizaje cooperativo en las aulas con una disminución de la frecuencia de conductas de acoso en los últimos cursos de Educación Primaria. En los cursos de 5º y 6º de primaria es precisamente cuando se producen las primeras manifestaciones de acoso escolar, y es a su vez, el periodo menos estudiado hasta la fecha, concentrándose los estudios principalmente en secundaria.

(Los autores de la investigación: Benito León del Barco, Margarita Gonzalo y Mª Isabel Polo)

Según Mª Isabel Polo, profesora de la Facultad de Formación del Profesorado y autora de la tesis sobre aprendizaje cooperativo y acoso escolar en primaria, el aprendizaje cooperativo “favorece actitudes positivas entre los compañeros porque se relacionan más entre ellos”. Son técnicas que plantean un trabajo no sólo grupal sino que “promueven el conocimiento entre los alumnos, las relaciones intergrupales positivas, el contacto personal y directo en condiciones de igualdad” matiza la profesora. Es fundamental agrupar a los alumnos en equipos lo más heterogéneos posible en lo relativo a estatus social, sexo y rendimiento académico, entre otros. Esto favorece unas actitudes de aceptación del otro.

Las conclusiones del estudio publicadas en la revista “Infancia y Aprendizaje” indican con certeza que el aprendizaje cooperativo es una metodología útil para reducir las conductas de acoso en el aula en tres de los factores analizados: agresiones físicas, verbales y de exclusión social. La intervención en aprendizaje cooperativo influye más sobre las agresiones de exclusión social y agresiones verbales que sobre las agresiones físicas. Así por ejemplo, según los datos del estudio se redujo la frecuencia de conductas como “dejar solos a los demás” y “no dejar participar en actividades y juegos”.

En el estudio los investigadores de la UEx utilizan una técnica de “rompecabezas”, es decir, ante un tema, el trabajo es distribuido a modo de piezas de un rompecabezas. Cada alumno tiene una pieza del tema y necesita del compañero para completar la tarea, creando una interdependencia en condiciones de igualdad. El estudio subraya que el hecho de dividir la tarea en partes, asignar a cada alumno una de ellas y tener una meta común, provoca que los alumnos dependan estrechamente los unos de los otros si quieren aprender y dominar el tema completo, asegurándose de este modo una responsabilidad individual que aumenta el número de oportunidades de igualar el estatus de los alumnos en el aula.

Esta investigación forma parte del proyecto de investigación de la UEx titulado “Análisis de la convivencia escolar en centros educativos de la Comunidad de Extremadura” e  iniciado en 2009 en el marco del III Plan Regional de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación de Extremadura. Dicho proyecto surgió a raíz de los informes del Defensor del Pueblo de 1999 y 2006 sobre “Violencia escolar: El maltrato entre iguales en la educación secundaria obligatoria”, con la finalidad de desarrollar un estudio comparativo en nuestra comunidad autónoma sobre la situación del acoso escolar en secundaria y también en primaria.

El grupo de investigación en Psicología Evolutiva, Social y de la Personalidad (GIPES) está actualmente desarrollando otras técnicas de aprendizaje cooperativo más eficaces y un análisis exhaustivo de las modalidades de agresión. A su vez, pretenden trabajar en el papel de los observadores o testigos que no actúan y desde ahí proponer modos de intervención y prevención.

Conductas de acoso entre iguales
El acoso entre iguales o “bullying” genera gran preocupación social. Todos nosotros en nuestra infancia hemos sido testigos o incluso víctimas de algún tipo de acoso o maltrato entre iguales en la escuela.  La mayoría de las investigaciones en los distintos países se centran en el ámbito escolar y pretenden en primer lugar llevar a cabo una investigación epidemiológica de la gravedad del fenómeno en cada entorno mediante encuestas, y en segundo lugar una labor de intervención dirigida hacia todas las personas implicadas (agresor, visita, familiares y escolares).

Para Olweus, pionero en el estudio de la victimización en contextos escolares, el abuso entre iguales es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción negativa e intencionada, sitúa a las victimas en posiciones de las que es difícil salir por sus propios medios. La continuidad de estas acciones provoca en las victimas efectos negativos tales como descenso de la autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que dificulta su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes.

Según las conclusiones del proyecto de investigación antes mencionado sobre la convivencia escolar en centros educativos de la Comunidad de Extremadura, y teniendo en cuenta los resultados desde la perspectiva víctima, agresor y observador, en Educación Primaria las conductas más frecuentes corresponden a las agresiones verbales (insulto, burla) y de exclusión social (me ignoran, no me dejan participar), seguidas por una agresión física directa, “pegar”. A un segundo nivel correspondería el resto de las conductas de agresión física indirectas (me esconden o rompen cosas), siendo las agresiones de amenazas y chantajes y acoso sexual las menos frecuentes.

Fuente:

http://blogs.hoy.es/culturacientifica/2012/07/13/el-aprendizaje-cooperativo-favorece-la-disminucion-del-acoso-escolar/

jueves, 12 de julio de 2012

La misma historia, otro rol

 
(Vivencias de un joven acosado)

La vida puede ser un espejo de ilusiones. Es un pensamiento o una idea que siempre he tenido en mi mente. Muchas veces lo que creemos real, lo que creemos eterno o lo que creemos que es bueno se transforma en un abrir y cerrar de ojos en un espejismo que se ha desvanecido, viendo entonces la cruda realidad. Una cruda realidad que siempre ha estado ahí, salvo que nosotros no la hemos visto hasta entonces. En el tema que me atañe con esto del blog, el acoso escolar, es una realidad que si bien esta ahí, no siempre se ve. Se ve, al menos en lo que respecta a mi caso, cuando o bien te afecta a ti de lleno. Puedes ser la victima del acoso escolar o un familiar.

En mi caso fui la victima de los improperios y las palizas, pero una vez abandonado el instituto la situación pareció por un momento volver hacía mí como un boomerang ciñéndose con alguien de mi entorno familiar: mi hermana.

bullyingpizarra

Esto se remonta cuando hacía apenas un año que había abandonado el instituto. Estaba por aquel tiempo trabajando y solía llegar a las tres para comer, la misma hora en la que mi hermana regresaba del instituto. Estaba aun bastante reciente mi paso por aquel infierno que se convirtió el instituto y las heridas aun no había cicatrizado del todo (yo diría que habían cicatrizado en un 10 %), aun así la vida se me plantaba por delante y las únicas preocupaciones eran la de asistir todos los días a mi puesto de trabajo. Pero la situación en la familia no era del todo tan buena.

Aquel año un grupo compuesto por chicos y chicas del pueblo que solían ir al instituto de mi hermana, traían por el camino de la amargura a mi hermana cuando tenían que volver al pueblo en el coche de línea (ya que al no pertenecer al centro de referencia no tenían derecho a bus escolar y se tenían que conformar con el coche de línea que pasaba todos los días). Durante aquel trayecto que apenas dura unos 30 minutos se solían poner el grupo acosador en los asientos vacíos que rodeaban a mi hermana. Y entonces empezaba los tirones de pelo o los insultos (en ocasiones en forma de berridos tan parecidos como la berrea de los ciervos como me confeso más tarde mi hermana). Salían del autobús y algunos de los muchachos o muchachas seguían a mi hermana hasta la calle donde vivimos co la escusa de que tenían que pasar por ahí, y ya de paso para seguir con la juerga padre (si es que se puede nombrar juerga al hecho de que un grupo de adolescentes se ceben contra una muchacha).

Esta situación se fue agravando en un periodo de tiempo considerablemente corto y se extendió de tal forma que dos muchachos que iban al instituto donde iba mi hermana y que cogían el mismo autobús, pero que no pertenecían al mismo pueblo que mi hermana se unieron al maltrato.

No se por que siempre me he  imaginado esa situación como la que se podrían producir entre un ciervo acorralado por una jauría de perros  rabiosos y babeantes que se ciernen sobre la indefensa presa (solo con imaginármelo no puedo evitar apretar los dientes y sentir algo raro en el estomago). Pero todo en esta vida tiene un rebose, una situación en la que uno explota. Y mi hermana exploto o mejor dicho la explotaron.

Un día llego mi hermana llorando (como nunca la había visto hasta aquel momento, un lloro histérico), con la cara colorada y totalmente congestionada. Recuerdo que por la mañana se había puesto un chándal por que aquel día tenia clase de gimnasia, pues bien el chándal estaba desgarrado. Al verla la pregunte que había pasado, ella no podía responderme, salvo con un mar de gritos histéricos. Me llevo un tiempo hasta que por fin la saque la verdad, la miserable y cruda verdad. Durante el trayecto en el autobús la habían agarrado del pelo y la habían roto en chándal. Después cuando el autobús llego a la gasolinera del pueblo siguieron agrediéndola, aunque esta vez verbalmente, me imagino que para hundirla aun más si cabe.

Y ahora estaba en casa. Como os podéis imaginar me plantee que hacer. Ni mi padre ni mi madre estaban en casa en aquel momento. Pero aquello tenía que empezar a solucionarse. Así que que fui directamente a la casa del muchacho que había agarrado por los pelos a mi hermana. Cuando llegue a la casa, el muchacho aun no había llegado. Hable o al menos intente hablar con la madre del muchacho. Y cual fue mi sorpresa cuando la expuse lo sucedido, me contesto que que iba a hacer ella. Que ella no era su hijo y que el era ya dueño de sus actos y ella no era responsable de lo que hiciese el. ¿Como que no era responsabilidad de ella el hacerse cargo de los problemas que creaba su hijo menor de edad? No podía salir de mi sorpresa. Aquella mujer que tenía delante mía no se hacía cargo para nada de su hijo. La respondí que entonces que pintaba su hijo viviendo en su casa. La callada por respuesta. Además ni se digno a abrirme la puerta, sino que estuvo todo el rato hablándome desde el balcón. Airado la respondí que aunque ella no se hiciese cargo de aquella situación ni iba a hablar con su hijo para atajar el problema, tendría que solucionarlo poniéndolo todo en manos de la justicia. Ni se inmuto. Me marche de aquel lugar y tome la decisión que más justa veía para atajar todo aquello.

Me encontré con el muchacho y le dije a las claras que ni se pensase que se iba a librar, aparte que le recrimine su actitud, esto siempre que la frialdad que me emanaba del desprecio hacía el muchacho. Sí, desprecio. La gente que me maltrato esta perdonada, pues no hay mayor defecto en el ser humano que odiar y llenarse de rencor ya que lo único que hace esto es llenarte de miseria (esto ultimo ya lo he comentado en otra entrada, no publicada hace mucho); pero cuando ves a alguien crecer y convertirse en un desecho humano lo único que te puede inspirar es puro y sincero desprecio (el tiempo por desgracia me ha dado la razón). Una vez que había hablado con el principal causante de la mierda que había enfangado a mi hermana me dirigí de vuelta a casa.

Había por supuesto otros causantes no menos culpables de lo que había pasado a mi hermana, pero aquello lo soluciono mi madre, de una manera que no distaba mucho de mi actuación delante de la madre del muchacho. Mi madre hablo con algunos de los padres de los menores que habían intervenido en aquel suceso, denuncio ante el instituto lo acontecido y a uno de los muchachos que habían intervenido, pero que no era de nuestro pueblo ni de donde esta el instituto llamaron a su madre.

Es curioso. La madre que yo me encontré era una persona que parecía desentenderse por completo de su hijo (aunque no actúo del mismo modo cuando se entero de la denuncia que le habíamos puesto, su actitud fue aunque parezca que no debería de decirlo, aunque es la verdad, su actitud fue de pedir clemencia y mil y un perdones si retirásemos la denuncia), pero la madre del muchacho que llamaron le afectó tanto el asunto que pidió nuestro numero de teléfono, no se lo dieron como es lógico, pero la mujer pregunto por los apellidos de mi hermana y así con los apellidos encontró en la lista telefónica nuestro numero.

La mujer llamaba no para decir que su hijo era incapaz de hacer tal acto, como suele pasar por desgracia hoy en día y en aquel tiempo (que no hace tanto); sino para preocuparse por el asunto y saber hasta que medida había intervenido su hijo en lo que le había pasado a mi hermana. La mujer pregunto si iba a denunciar mi madre el caso ante la Guardia Civil, mi madre la comento que ya había puesto la denuncia y que su hijo estaba metido en esa denuncia. La mujer lejos de lamentarse alabo a mi madre y comento: "SI MI HIJO NO HICIESE COSAS ASÍ NO NOS TENDRÍAN QUE DENUNCIAR". La mujer le dijo a mi madre que había actuado con este asunto de la misma forma que ella lo hubiese hecho y que castigaría a su hijo y que el  muchacho se disculparía ante mi hermana.                                                                  

Los meses pasaron y salió el juicio por el cual el principal cabecilla de la agresión quedo condenado a unas horas de servicio comunitario, a los demás menores se les salvaban por completo de ningún tipo de condena. Pero aparte de juicios, lo que gano mi hermano fue la tranquilidad y el final de aquel conato de acoso escolar. Aquella historia si que tubo un final feliz y para respiro mío mi hermana no tubo que vivir en un infierno constante como el que viví yo en mi instituto.

Fuente:

http://memoriasdebullying.blogspot.com/2010/10/la-misma-historia-otro-rol.html, a través de

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2010/10/la-misma-historia-otro-rol.html

miércoles, 11 de julio de 2012

Acoso y su relación con la ansiedad y depresión en niños con necesidades especiales

 

Relacionan ser acosado con ansiedad y depresión en niños con necesidades especiales

imageMás que las afecciones crónicas en sí, el maltrato de los pares lleva al distrés mental en un pequeño estudio

Los jóvenes con necesidades especiales que sufren de afecciones médicas o discapacidades del desarrollo están en riesgo de ansiedad y depresión si son excluidos, ignorados o acosados por otros jóvenes, señala un estudio reciente de tamaño reducido.

Incluyó a 109 jóvenes entre los 8 y los 17 años que fueron reclutados durante consultas de rutina en un hospital pediátrico de EE. UU. Los pacientes y sus padres completaron cuestionarios que exploran los síntomas de ansiedad y depresión, y los jóvenes también completaron un cuestionario que les preguntaba sobre el acoso o la exclusión por parte de sus pares.

Los pacientes del estudio tenían una o más afecciones como trastorno por déficit de atención con hiperactividad (39 por ciento), fibrosis quística (22 por ciento), diabetes tipo 1 o tipo 2 (19 por ciento), anemia falciforme (11 por ciento), obesidad (11 por ciento), una discapacidad del aprendizaje (11 por ciento), autismo (9 por ciento) y estatura baja (6 por ciento).

Los investigadores hallaron que ser acosados y/o excluidos por los pares eran los predictores más importante de mayores síntomas de depresión o ansiedad en los pacientes jóvenes.

"Lo notable de estos hallazgos es que a pesar de los muchos desafíos a los que estos niños se enfrentan en relación con su diagnóstico crónico médico o del desarrollo, ser acosados o excluidos por sus pares fueron los factores con mayores probabilidades de predecir si reportaban síntomas de depresión o no", señaló en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) la líder del estudio, la Dra. Margaret Ellis McKenna, miembro principal de pediatría del desarrollo y conductual de la Universidad Médica de Carolina del Sur.

"Los profesionales deben estar particularmente alertas al evaluar por la presencia de acoso u ostracismo en este grupo de estudiantes que ya son vulnerables", añadió.

McKenna comentó que las escuelas deben tener políticas claras para prevenir y abordar el acoso y la exclusión, además de programas que fomenten una cultura de inclusión y una sensación de pertenencia en todos los estudiantes.

El estudio se presentó el domingo en la reunión anual de las Sociedades Académicas de Pediatría (Pediatric Academic Societies), en Boston. Los datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica reseñada por profesionales.

 

Más información

La Administración de Recursos y Servicios de Salud de EE. UU. ofrece más información sobre el acoso y los niños con discapacidades y necesidades especiales de salud.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

http://www.healthfinder.gov/news/newsstory2.aspx?docid=664250

martes, 10 de julio de 2012

Mi colegio (y la mayoría silenciosa)

 
MI COLEGIO


El escritor se sintió muy solo en este centro cuando era un niño y recuerda que lo peor era «la mayoría silenciosa»

El escritor y poeta Luis Antonio de Villena (Madrid, 1951) llegó al colegio Nuestra Señora del Pilar de la capital de España en octubre 1962. El edificio, de estilo neogótico, está enclavado en pleno barrio de Salamanca y por sus aulas pasaron personajes de la vida pública española como Luis María Anson, Juan Luis Cebrián, Alfredo Pérez Rubalcaba, José María Aznar, Luis Alberto de Cuenca y Fernando Savater, entre muchos otros. De Villena se fue en 1968. Se prometió a sí mismo que nunca más, nunca, querría saber nada de ese colegio.
Sin embargo, acaba de publicar 'Mi colegio' (Península), un libro donde describe con pelos y señales su experiencia en este elitista centro dirigido por los marianistas. Es el relato descarnado de un adolescente, la confesión de un escolar atormentado.

Tímido

«Es una parcial biografía donde yo cuento mi educación en el mundo del nacionalcatolicismo y en un colegio de la alta burguesía, muy 'chic', donde van de la mano la religión y el machismo», asegura el escritor. «Yo fui acusado de ser raro, simplemente porque yo era tímido y no me gustaba jugar al fútbol; eso me marcó como diferente sin yo pretenderlo. Para mí fue una especie de tortura de la que logré escaparme a través de la literatura». «Yo entro en el colegio -añade el poeta madrileño- como una especie de paria y salgo fortalecido por el interés a la literatura. La literatura se convirtió y es mi salvación, dentro de ese mundo dominado por una educación muy dura y muy machista. Lo más terrible es que no se lo podías contar a nadie, ni siquiera a tu familia, porque la propia familia reclamaba mano dura».

Normas

En el libro, Luis Antonio de Villena resalta el miedo que existía, «miedo a las normas, a los profesores, pero sobre todo a los alumnos, a ciertos alumnos, porque los agresores eran muy pocos, eran cuatro o cinco, pero los otros, la inmensa mayoría silenciosa, los que no te decían nada, tampoco te defendían». A juicio del escritor, «la mayoría silenciosa es lo peor que se puede ser en la vida; es como no tener ideas, sentimientos y valores propios». Lo «más triste» de su vida de alumno fue, para De Villena, «que estabas completamente solo, porque cinco te acosaban pero los demás no hacían absolutamente nada para defenderte».
La consecuencia de todo ello, recalca el autor de 'Mi colegio', es que «te haces un descreído del género humano, pero no a los 20 años sino a los 13. Me di cuenta demasiado pronto de que los seres humanos somos frecuentemente malas personas».

Sin perdón

Luis Antonio de Villena quiere dejar claro que el libro no es un ajuste de cuentas contra nadie, y «tiene aspectos sombríos y otros luminosos, porque yo salí del colegio como un alumno brillante».
Además, en la narración existen «dos niveles, dos personas que hablan: el niño que cuenta con rabia lo que le hacen sufrir y el 'yo' adulto que quiere pasar página y que incluso ha perdonado. Pero el niño que subsiste dentro de mí y fue agredido y hostigado, él no ha perdonado y grita su rabia y les desea a sus torturadores todo el daño posible». Agrega: «El niño no ha perdonado, porque no puede; el adulto sí». Luis Antonio de Villena admite que su libro es también un retrato sociológico de la España de hace 40 años. Reconoce que el país ha cambiado mucho, pero cree que «ha quedado el machismo, menos que antes, con muchas más limitaciones y propaganda en contra, pero el machismo sigue existiendo».

Religión

Para él, otra rémora del pasado franquista en la España de hoy «es la cosa de los obispos, que siguen pensando que ellos son los que gobiernan, porque han gobernado el país durante mucho tiempo y tienen la idea de que ser español es ser católico, una identidad que se creó con Felipe II».
Al autor de 'El charlatán crepuscular' le parece «estupendo que algunos quieran ser católicos», pero pide a «los obispos que, por favor, nos dejen en paz a los que no queremos asociar el hecho de ser español con ser católico».


http://www.hoy.es/prensa/20061015/sociedad/villena-relata-experiencia-elitista_20061015.html, a través de

http://noalacosoescolar.blogspot.com.es/2007/05/mi-colegio.html

lunes, 9 de julio de 2012

"Hay que poner fin al silencio en las aulas"

 

El profesor de la UGR Antonio Rus afirma que el acoso escolar deja secuelas para toda la comunidad educativa de un centro · El perfil de la víctima en España es el de una chica de 13 años

A. Beauchy

Antonio Rus, a la izquierda, en el IES Padre Suárez.

Siete de cada diez víctimas de acoso escolar son chicas y cuatro de cada diez tienen 13 años. Así que el acoso escolar, ese monstruo que enseñó su cara más amarga en España con la muerte de Jokin Ceberio hace cinco años, tiene hoy en día como presa a las adolescentes de 13 años. Con este dato, el profesor Antonio Rus Arboledas logró ayer el primer silencio en el salón de actos del instituto Padre Suárez de Granada.
Abarrotado de alumnos de tercero de la ESO, de madres y profesores, el catedrático de Psicología Evolutiva y Educación de la Universidad de Granada dio una lección magistral sobre el acoso escolar, segunda charla prevista en el ciclo La Ley y los jóvenes. Y es que la UGR ha decidido traspasar los muros de sus facultades y que los granadinos conozcan a sus profesionales a través de unas conferencias sobre pensamiento jurídico y político que se están impartiendo este mes (las próximas el 23 y el 30) en distintos centros educativos de la provincia.
Este tipo de violencia, que tiene un comportamiento repetitivo de hostigamiento entre los jóvenes, está siendo vigilada muy de cerca por los profesionales de la educación. "La víctima se siente intimidada y excluida, pues percibe al agresor más fuerte y normalmente éste no suele ir solo, lo que genera una desigualdad que acaba aislando a la persona", explicaba ayer el profesor Rus.
Los estudios que ha manejado este docente resumen bien la envergadura del fenómeno: el 75% de los estudiantes ha sido testigo de un acto de violencia escolar; el 15% se ha sentido víctima alguna vez; el 2,5% ha sido víctima de acoso escolar; y el 7,5% ha sido agresor. El acoso escolar se da más en los centros privados (un 21% de los casos), le siguen los centros públicos (15%) y, en menor grado, los centros concertados (12%).
Aunque son las secuelas de este comportamiento las que revelan los efectos devastadores que puede tener en la comunidad educativa de un centro. Las consecuencias para la víctima las describió Rus como en un relato: "ella se siente con ansiedad, se siente culpable a pesar de no haber hecho nada, aislada socialmente, tiene miedo y rechaza la escuela, vive con una pérdida total de confianza en ella misma y en los demás y sin autoestima", describe el profesor Antonio Rus. Con un matiz para las familias, que son, en su opinión, "las que sufren más de todos los actores de este proceso".
Pero los agresores también tienen una factura que pagar. "El acosador piensa que hay que hacer a los demás lo que le hacen a él -dice Rus-. Su capacidad de comprensión moral y empática es menor. Se justifica acusando a la víctima de haberle provocado. Minimiza su intención de herir. Cree que las normas están para saltárselas y piensa que no cumplirlas le da prestigio social. Cree que en esta vida hay personas que son superiores y otras inferiores. Y dispone de menos estrategias no violentas para resolver los problemas". Para este experto lo más difícil de abordar en el acosador es que funciona como una máquina primaria que no se pone en el lugar de los demás y no calibra su sufrimiento.
Entre las causas que llevan a un joven a ser un acosador, Antonio Rus apunta dos: el autoritarismo y la negligencia en el hogar. Un progenitor autoritario tiene las mismas consecuencias negativas que uno que deja hacer en exceso.
En este espectro que describe el experto de la UGR también hay consecuencias para los espectadores de los casos de acoso escolar. "Conviven con la violencia y no hacen nada para evitarla", apunta. Esto desemboca en una actitud pasiva y complaciente o tolerante ante la injusticia y una percepción equivocada de la valía personal.
Cuando en un centro educativo hace su entrada la violencia "se reduce la calidad de vida en él y los rendimientos descienden", explica el profesor Rus.
La conclusión es imperativa: "hay que acabar con los silencios en las aulas". Ante un aforo de más de medio centenar de estudiantes el experto demandó no mirar para otro lado, erradicar de las aulas la exclusión. "Seguro que en vuestro grupo hay algún joven que siempre está solo. Pues escuchadme: sentirse solo es lo peor que le puede pasar a uno", instó el docente.
Y para el profesorado dejó también un consejo. "La impunidad hace doblemente víctima a la víctima, así que debéis hacer que el culpable se sienta responsable de sus actos y aplicarle medidas de sanción", dijo. Para Rus son importantes los límites: "educar es también saber decir no".

Fuente:

http://www.granadahoy.com/, a través de

http://vagabundotraslalibertad.blogspot.com.es/2011/03/que-poner-fin-al-silencio-en-las-aulas.html

 

Fuente vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=Q81bsGI-JcY&feature=related

domingo, 8 de julio de 2012

“Al cubo”. Un proyecto de adolescentes para ayudas relacionadas con el acoso escolar y análogos

 

"Hoy me han pegado en el colegio, ¿qué hago?" Otro adolescente te responde

Un grupo de jóvenes de 15 y 16 años ha decidido sacar adelante "Al cubo" un proyecto con el que pretender apoyar y ayudar a aquéllos adolescentes que estén pasando por una situación complicada por culpa del acoso escolar o por tener problemas con la alimentación.

Blanca (derecha) y Lourdes. Dos de las integrantes de 'Al Cubo'

FOTO: Blanca (derecha) y Lourdes.

"En el colegio me han pegado. ¿Qué hago?". "Mis compañeras de clase están mucho más delgadas que yo y me da mucha envidia, me siento una gorda". "Mis amigos no paran de insultarme y quitarme mis cosas". Estos problemas son el día a día para muchos adolescentes que a partir de ahora hallarán consuelo en otros chavales de su edad que pasaron por lo mismo.

Se trata del proyecto Al Cubo, que parte de cuatro jóvenes de 15 y 16 años, algunos sufrieron acoso escolar y tuvieron problemas con sus compañeros en el colegio, lo pasaron muy mal y una vez superada su experiencia decidieron que la difícil situación que habían atravesado tenía que servir para algo.

"Estamos en plena adolescencia, es una etapa muy complicada donde empezamos a sentir cosas y todo nos parece multiplicado por cien2, aseguran, "pensamos que el mal momento que atravesamos nos podría servir para ayudar a los demás que están pasando por ello".
Así, el pasado noviembre, Blanca Hidalgo, Penélope Fitzgibbon, Toni Sánchez y Lourdes Salvo, decidieron ponerse manos a la obra en un proyecto con el dar amparo a aquellos jóvenes que estuviesen atravesando por una situación complicada en su escuela.
"Decidimos que queríamos cambiar la sociedad ya que había un montón de problemas que los adolescentes tenían, como puede ser el bulling, los trastornos alimenticios o el maltrato", asegura Blanca, "hay un montón de organizaciones que quieren ayudar pero no lo consiguen por una simple razón: Un adulto no ofrece la misma confianza que ofrece un adolescente a otro adolescente".
A partir de ese momento, el ingenio se puso a funcionar y las oportunidades fueron surgiendo. La madre de Blanca, traductora de profesión, fue a una conferencia de
Ashoka donde se hablaba de un programa piloto que se estaba llevando a cabo y que financiaría los proyectos sociales de aquéllos jóvenes, entre 14 y 22 años, dispuestos a cambiar el mundo.
De este modo, los cuatro jóvenes han presentado su proyecto a la asociación Ashoka y han resultado seleccionados, lo que supone que han conseguido un capital inicial de 800 euros con el que impulsar su actividad.
"Vamos a crear una plataforma virtual en la que haya foros con diferentes temas y con
gente que ya haya pasado por las mismas experiencias y que sea capaz de ayudar a otros", explica Blanca, "también habrá otro espacio con pequeños trucos donde dejaremos una serie de consejos y una lista de números a quién llamar si alguien te pega, por ejemplo”.
De momento el proyecto se encuentra en sus primeros pasos pero sus cuatro ideadores esperan que pueda ver la luz a finales de este año. “Estamos hablando con la
fundación aliados por todo el tema legal”, asegura Blanca. "El problema es que al ser menores de edad hay gente muy mala por el mundo y lo que queremos es que esta página web sea de ayuda y no que porque alguien quiera hacer daño nos pueda perjudicar".

Fuente:

http://noticias.lainformacion.com/asuntos-sociales/hoy-me-han-pegado-en-el-colegio-que-hago-otro-adolescente-te-responde_WFSAQREjhkMfQJ1UAmonM4/

sábado, 7 de julio de 2012

Víctimas de acoso escolar: Etiquetados y marcados para un exilio obligado.

 

Manuel Rodríguez G.

imageHace aproximadamente mes y medio tuve la oportunidad de participar en un programa de radio (RNE1) sobre acoso escolar, gracias al ofrecimiento que me hizo Araceli Oñate (prestigiosa experta en este terrorismo socio-educativo y coautora junto a Iñaki Piñuel de los famosos “Informe Cisneros” entre otras muy conocidas publicaciones).

 http://www.rtve.es/radio/20120517/527818.shtml

A raíz de ese programa hubo una serie de comentarios, donde no faltaron los típicos que se producen en estas denuncias públicas, por parte de personajes ligados al entramado educativo, que intentando echar balones fuera, suelen arremeter contra la víctima y familias - en un afán claramente distorsionador - para que estos casos se disfracen, a través de bulos y rumorologías, y así el sacrosanto y virginal papel de los responsables educativos quede intacto e inmaculado, lejos de la dejadez, negligencia y complacencias consentidas contra estos actos de vandalismo hacia víctimas muy concretas.

Si bien, como decía anteriormente, este tipo de comentarios polucionados son típicos en cualquier denuncia que salte a los medios, hoy elijo unos comentarios que, al menos a mí me parecen muy reflexivos, descriptivos y claros indicadores de toda esta trama cobarde sustentada por quienes están obligados a proteger al alumnado, pero que muy generalizadamente miran hacia otro lado o niegan estos casos.

Gracias por tus precisos apuntes F. Y. Evidentemente tu talla ética y humana nada tiene que ver con los que nos intentan hacer comulgar con piedras de molino. Me alegra que seas feliz pues las secuelas perdurables que suelen dejar estos atentados contra la libertad, respeto y dignidad de niños y familias, suelen ser un obstáculo muy complicado de salvar; no ya sólo por el daño sufrido, sino por el cínico y mísero aislamiento y soledad sociales que se les genera a victima y entorno familiar, en ese Síndrome de negación sistemático y consentido; manipulado y extorsionante. Un abrazo y mis felicitaciones por haber salido a flote :-)

 

F. Y. 

Cada uno habla de lo que conoce, y es tan justo como respetable, compartir información es lo único que puede ayudarnos a acabar con el problema. Por mi parte un apunte: El problema se suele reproducir en otros centros porque el problema suele acompañar al acosado, porque será igual tanto física como psicológicamente, porque seguirá llevando una diana en la frente por el simple hecho de ser quien es (gordo, flaco, listo, guapo, feo, torpe, tímido...) Despertará la misma aversión en el mismo tipo de personas vaya a dónde vaya... A veces los docentes no pueden ver algunas cosas bastante reveladoras en el comportamiento de los niños, ni tampoco los padres, que en el fondo se preguntan que "tara" tiene su nene para que le den de lado, eso sólo lo ven los propios niños. Ya no como madre, si no como la niña que fui, os diré que los acosadores suelen ser niños bastante integrados, líderes de grupo, con un comportamiento impecable en clase. Son pequeños Judas que basan su popularidad en el miedo (o estás conmigo o contra mí) y que sirviéndose de eso se crean una legión de serviles rémoras, cuya única manera de subsistir y destacar es guarecerse bajo el "buen árbol" que muy a menudo suele estar podrido por dentro. El problema puede estar en la familia, sí, ¿Pero en la familia de quien? Mis pequeños Judas tenían padres al borde de la separación, una madre alcohólica, habían sido abandonados por su padre, poseían un ego desmesurado, tenían ideas eugenésicas bastante claras para su edad...Pero a simple vista nadie podía adivinarlo, entre otras cosas porque sus familias aparentaban total normalidad. Hacemos pagar nuestro dolor a los que no tememos, y tendemos a justificar nuestros miedos y prejuicios buscando defectos imaginarios en los demás, lo que no conocemos nos aterroriza porque representa una amenaza para nuestra rutina, y eso empieza en la infancia. Te pisan la cabeza antes de que intentes levantarla, como profilaxis. Yo sabía quien se orinaba en la cama, quien estaba tomando medicación para poder dormir e incluso quien era adoptado y no tenía ni idea…Pero nunca, nunca jamás hice nada, y eso que a veces tuve muchas ganas...A MI ME EDUCARON PARA SER FUERTE, PERO NO PARA HACER DAÑO. A mí me enseñaron que el más fuerte es el que es capaz de seguir adelante sin servirse de nadie e incluso llevando a otros más débiles consigo, el más fuerte es aquel al que no le asusta lo diferente, el que tiene una mente y un mundo abierto a los demás. El más fuerte es un soporte, no un lastre. El más fuerte es capaz de mantenerse fiel a si mismo y a sus valores. El más fuerte no es aquel que hace “amigos” utilizando el chantaje y que se dedica a aplastar a los débiles para no perder su puesto, y si lo es, creo que en este punto del partido deberíamos replantearnos como acabará todo esto. Siempre tuve mis amigos en las minorías, mi ostracismo social fue casi voluntario, a día de hoy mi conciencia está tranquila y soy una persona feliz, que no basa su felicidad en el sufrimiento de los demás. Sin embargo la mayoría de aquellos niños "desenvueltos" que conocí están lejos de ser adultos felices .

viernes, 6 de julio de 2012

Estudio advierte riesgo de acoso en estudiantes de educación especial

 

Healthdays News

Los estudiantes con discapacidades visibles son los más frecuentemente victimizados, señalan investigadores

Los estudiantes con discapacidades visibles y los que reciben servicios de educación especial por problemas conductuales están en mayor riesgo de ser acosados y de acosar a otros, según un estudio reciente.

Esos niños también son más propensos a realizar conductas antisociales y a tener problemas de disciplina en la escuela, hallaron los investigadores.

Los hallazgos revelan la compleja naturaleza del acoso escolar, apuntaron los autores del estudio en el informe, que aparece en la edición del 27 de junio de la revista Journal of School Psychology.

"Estos resultados plantean un panorama bastante sombrío para los estudiantes con discapacidades en términos del acoso, la victimización y las acciones disciplinarias", apuntó en un comunicado de prensa de la Universidad de Nebraska la autora líder Susan Swearer, profesora de la facultad de psicología de la universidad, en Lincoln. "Tristemente, estos son los estudiantes que necesitan mostrar más conductas prosociales y recibir respaldo de sus pares".

El estudio incluyó a más de 800 estudiantes de educación especial y de educación general que tenían entre 9 y 16 años, de nueve escuelas distintas. Los investigadores hallaron que 38 por ciento de los estudiantes admitían haber acosado a otros estudiantes, y 67 por ciento señalaron haber sido víctimas de acosadores.

Los estudiantes de educación especial no solo estaban en mayor riesgo de acosar y ser acosados, sino que los estudiantes con discapacidades visibles o más obvias, como impedimentos del habla o del oído, o retraso mental leve, eran victimizados con la mayor frecuencia. También reportaron los niveles más elevados de acoso escolar.

Por otro lado, los autores del estudio hallaron que los estudiantes con discapacidades no observables, como una discapacidad del aprendizaje, no eran tan afectados por el acoso y reportaban niveles similares de acoso escolar que los estudiantes sin discapacidades.

"La naturaleza observable de la discapacidad facilita la identificación de esos estudiantes como individuos discapacitados, lo que podría ponerles en mayor riesgo de ser un objetivo fácil del acoso escolar", comentó Swearer en el comunicado de prensa. "Además, al estar frustrados con la experiencia de la victimización, esos estudiantes podrían participar en conductas de acoso como una forma de venganza".

No hubo diferencias significativas en el acoso entre chicas y chicos, hallaron los hallazgos. Los estudiantes de educación general de quinto curso eran victimizados con más frecuencia que los que estaban en sexto a noveno curso. Sin embargo, entre los estudiantes de educación especial, no hubo diferencias en el acoso según el curso.

Las intervenciones contra el acoso se deben enfocar en las habilidades prosociales de los estudiantes, concluyeron los autores del estudio. Los que están en educación general podrían servir como modelos de rol prosociales para los estudiantes con discapacidades, sugirieron. Además, los estudiantes con discapacidades visibles se deben integrar mejor en las clases de educación general, lo que podría prevenir que sean acosados.

"Se debe implementar una programación constante en la educación general y en la especial, que debe ocurrir en cada curso, y que debe ser parte de un currículo incluyente", anotaron los autores. "Una cultura de respeto, tolerancia y aceptación es nuestra única esperanza para reducir el acoso entre los jóvenes en edad escolar".

Más información

La Nemours Foundation ofrece más información sobre los acosadores.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

Fuente:

http://salud.univision.com/es/trastornos-mentales-y-de-comportamiento/estudio-advierte-riesgo-de-acoso-en-estudiantes-de-educaci%C3%B3n-especial

Díez acciones contra el bullying

 

Elizabeth López Mendoza

Una de las responsabilidades que tienen los padres es observar el comportamiento de los hijos, con la finalidad de conocer las relaciones que establece dentro y fuera de la escuela para actuar a tiempo contra el bullying.

Cuando los niños son víctimas de agresión o ellos son los que dañan a sus compañeros, es importante detectar los problemas para solucionarlos a tiempo. Si eres padre de un acosador o víctima de bullying, Salud180.com te da algunos consejos para eliminarlo:

1.- Diálogo extremo: Debes acercarte a tu hijo y platicar con él.

2.- Unión: Trata de relacionarte más con los amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.

3.- Confianza: Una vez que hayas creado un clima de comunicación y confianza con tu hijo, pregúntale el porqué de su conducta.

4.- Encaminar: Si comprobaste que tu hijo es un acosador, no ignores la situación porque seguramente se agravará, mejor busca la forma de ayudarlo.

5.- Soluciones: Jamás debes usar la violencia para solucionar el problema. Violencia genera violencia, ¿dónde está la solución? Tampoco culpes a los demás por la mala conducta de tu hijo.

6.- Afecto: Nunca dejes de demostrarle amor a tu hijo, pero demuéstrale que no permitirás esas conductas agresivas e intimidatorias. Además, expresa las medidas que se tomarán a causa de su comportamiento.

7.- Medidas en conjunto: Cuando se detecta un caso de bullying, los padres del niño deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata. Habla con los profesores, pídeles ayuda y escucha todas las críticas que te den sobre tu hijo. Mantente informado sobre la actuación de la escuela en el caso y los resultados que se obtienen.

8.- Guíalo: Através de la comunicación con tu hijo podrás darte cuenta de sus gustos y aficiones, así podrás canalizar mejor su conducta agresiva; por ejemplo, si le gusta el futbol, inscríbelo en un club deportivo; si le gusta tocar algún instrumento, llévalo para que tome clases.

9.- Ambiente de seguridad: Crea un ambiente en tu hogar donde el chico se sienta con la confianza de manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agredir. Enséñale buenos modales.

10.- Aceptación: Debes enseñarle a tu hijo a reconocer sus errores y pedir disculpas a quienes les haya hecho daño, elogia esas buenas acciones.

Los hijos son el reflejo de los padres, así que trabaja en tu agresividad si quieres que tu hijo no repita tus conductas. Trabaja tus frustraciones y busca ayuda con un especialista en caso de que no puedas controlar tu enojo. Y tú, ¿estás en contra del bullying?

Fuente:

http://www.salud180.com/maternidad-e-infancia/escolar/emociones/10-acciones-contra-el-bullying

jueves, 5 de julio de 2012

Díez consejos contra el bullying

 

Elizabeth López Mendoza

10 tips vs bullyingEl bullying todas aquellas agresiones escolares que se ejercen sobre un niño. Las consecuencias del bullying si no se detecta a tiempo por parte de los padres, dañan la salud física y emocional de los niños, en casos extremos hasta la muerte. Por ello, te damos 10 tips para que enseñes a tus hijos a defenderse del bullying.

1. Si alguien comienza a molestarte, ignóralo y apártate de ese lugar.

2. Si te insulta o ridiculiza con frases, responde al agresor con tranquilidad y firmeza.

3. Aléjate o corre si crees que puede haber peligro. Vete a un sitio donde haya un adulto.

4. Platica con tus compañeros o amigos lo que te está pasando.

5. Es muy importante que también platiques sobre esto con un adulto a quien le tengas confianza.

 

6. Si no quieres hablar a solas del tema con un adulto, pídele a un amigo o hermano que te acompañe.

7. Deja claro al adulto con quien hables del tema que la situación te afecta profundamente.

8. Recuerda que tú no tienes la culpa de lo que te está pasando.

9. Piensa que el niño que te agrede tienes problemas, tal vez en casa, por eso actúa de esa manera; pero no por eso vas a permitir que trate así.

10. Trata a los demás como quieres que te traten a ti y ayuda al que lo necesite, así cuando tú necesites ayuda, te ayudarán.

Como padres es muy importante que observes a tus hijos, si notas que su cuerpo se ha ido encorvando como si estuviera protegiéndose de algo, aparecen moretones, rasguños, que le duelen las manos o piernas posiblemente esté sufriendo de bullying.

Acércate y platica con él, no es momento de regañarlo, es entenderlo, ser empático y actuar.

Fuente:

http://www.salud180.com/maternidad-e-infancia/escolar/mama-y-papa/10-tips-vs-bullying

martes, 3 de julio de 2012

Bullying o acoso escolar: Un cáncer silencioso y complaciente que sigue extendiéndose

 

Hace escasas horas que se ha llegado a la cifra de 150.000 páginas visitadas en la presente bitácora, tras catorce meses y medio de su nacimiento, el 17 de abril de 2011, (Repásese PRESENTACIÓN  ).

Aunque en su comienzo el blog ha sido escasamente visitado (véase gráfica) la desgraciadamente actualidad de este terrorismo socio-escolar ha contribuido a que el número de visitantes se haya incrementado muy notablemente; sobre todo, ya no sólo por la sociedad española, sino - lo más significativo - por innumerables familias de una serie de países latinoamericanos, especialmente pertenecientes a México, lo que indica, incido una vez más, el lúgubre panorama socioeducativo, de una serie de países – incluida España - que cual iceberg al uso, muestran la realidad de esa relación trinomial violencia educación progreso; aún a pesar de la imagen amable y optimista que pretenden mostrar al ciudadano en general.

150000paginasvistas

Sin duda alguna esta pequeña parte que asoma en este vergonzoso iceberg de violencia consentida y escondida nos indica la proporción de casos reales de acoso y violencia en nuestras escuelas - en torno al 25% en las aulas españolas; más incluso en países hispanoamericanos – que chocan frontalmente con ridículas cifras de estudios interesados ligados al entramado educativo que la relegan a un minúsculo 3% de casos de acoso y violencia escolar.

Si bien, debiera agradecer a todas esas personas que visitaron este espacio y esas más de 150.000 páginas, no sería honesto por mi parte limitarme a ello, ya que seguramente, tras esas visitas, ha existido y existe mucho dolor, impotencia, rabia, exclusión y soledad por parte, ya no sólo de las muchas víctimas directas, sino de las familias que intentan izar a sus vástagos heridos y no ser fagocitadas ante este minante cáncer silencioso y silenciado institucionalmente.

Sería estupendo, cerrar este lugar de reflexiones, denuncias e información a sabiendas de un decaimiento sobresaliente de las visitas a este y otras páginas análogas a la problemática que nos ocupa, por lo obsoleto que desearíamos muchas víctimas se quedase este tema, pero me temo que, dadas las políticas de complacencia, ninguneo y complicidad cobarde de demasiadas instituciones implicadas, este fenómeno seguirá en auge y con él continuarán sumándose multitud de víctimas que alimentarán a aprendices aventajados de depredadores físicos y psicológicos para convertirse muchos de ellos a corto-medio plazo en violentos adultos consentidos.

A las víctimas y familiares sólo me queda decirles

¡ Mucho ánimo, coraje, fortaleza y lucha por la defensa de todo lo que os robaron; entre ellas vuestra propia dignidad, respeto, ilusión y ganas de sonreír. No decaigáis. Hay que seguir adelante, más que le pese a tanto miserable!

 

Artículo relacionado:

http://bitacoraacosoescolarbullying.blogspot.com.es/2012/04/primer-aniversario-sigo-insistiendo.html

 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=9hCLWAlqVOU