Acoso escolar e institucional (Pincha en la imagen)

Acoso escolar e institucional (Pincha en la imagen)
ACOSO ESCOLAR E INSTITUCIONAL (Pincha en la imagen)

Traductores

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German temas para windows Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

domingo, 27 de enero de 2019

¿Defensores del Pueblo? ¿De qué Pueblo me hablan?



Vagabundo


Da lo mismo pedir auxilio a la denominada figura del Defensor del Pueblo: Se haga con Múgica, Becerril o ahora con Fernández Marugán…


Da lo mismo solicitar justicia a esa Fiscalía medrada no pocas veces de compromiso y dignidad; acostumbrada, al menos en los casos que recurrí a ella, a la inacción y a la fórmula cómoda, viciada y cínica de que el asunto se archiva sin más explicación.

Da lo mismo pedir la denominada ”Justicia Gratuita” aunque cumplas todos los requisitos porque además de ponerte mil y una trabas para disfrutar de ese derecho, si finalmente accedes a él, se medrará, por activa o pasiva pero se medrará ante posibles denuncias cuando son las instituciones públicas las denunciadas.

Da lo mismo….
 
Me pregunto si acaso mi hija y yo no pertenecemos a ese “Pueblo” que por unas razones u otras nos sentimos indefensos, ninguneados, excluidos, bilipendiados, acosados, reprimidos, impotentes, marginados, defenestrados y en definitiva parias ante ese coloso institucional, denominado Estado. Estado que es usado con prevaricación y alevosia por esos “yuppies” disfrazados de “Defensores de los ciudadanos” cuando denuncias muy graves actos que coartan tus derechos y libertades de por vida. Se hacen llamar Defensores y garantes de nosotros los ciudadanos, aunque de puertas para adentro nos traten como vulgares individuos de ese “populacho” al que con sus promesas electorales y demás supuestas prebendas sociales nos enredan en sus falsas redes recubiertas de mentiras y promesas que se incumplirán, pasado el periodo de pesca de votos. No se nos ocurra poner en entredicho la ética, transparencia, honestidad y puesta en marcha de esos Títulos Constitucionales(consagrados dicen) reconocidos por ese escaparate travestido de derechos, libertades y deberes de nosotros, “vulgares españolitos”, a la que denominan “Constitución”; menos aún cuando hay piezas claves como  el amiguismo, intereses políticos, deudas de dudosa ética que se pagarán con favores de difícil justificación ética, moral y deontológica; y en esencia, compadreo de esa “clase superior” que a veces recuerda al feudalismo de hace tanto tiempo.
 
 
¿Defensores del Pueblo? ¿De qué pueblo me hablan? ¿A qué parte de la sociedad de ese Pueblo defienden? ¿O acaso hay una autoamnistia no escrita pero permitida para determinados colectivos cercanos a ustedes?


 

 La corrupción se extiende como una grave mancha en nuestra sociedad y ya no es esporádica, infrecuente, atípica o puntual. Esa inmoralidad que es incapaz de asistir, defender y apoyar al ciudadano, porque sencillamente medra ante ciertas instituciones y calla y otorga es ampliable y ya se ha hecho extensiva a determinados pilares del constructo básico de esta nuestra moldeable, enfermiza y prostituida Constitución nuestra. Es cínico, inverosímil y vergonzoso que haya figuras como la referida, que se hace llamar “Defensor” para conociendo denuncias de corruptelas, violaciones de derechos y libertades no sólo lo consienten con su inacción y ninguneo, sino que incluso ya ni siquiera tengan la decencia de contestar ante muy graves acusaciones… pero no hay problema: si denuncias estas actitudes de política prostituida y artificial tendrás por respuesta la callada o el cínico remedio anquilosado de que todas las actuaciones son correctas y adecuadas. Sin explicaciones, sin objetividad, sin información consecuente. No hay más. Fin del problema. Ese “patriciado” habrá aniquilado las quejas de esa “plebe molesta”, de ese populacho engreido e insoportable; perdón quise decir de ese “Pueblo” de esa ciudadanía a la que dicen, se deben. Y yo chupándome el dedo L
 
 

Publicaciones relacionadas:

https://vagabundotraslalibertad.blogspot.com/2014/07/sociedades-condenadas.html

 

domingo, 30 de diciembre de 2018

Reconocimiento vergonzoso a Colegio sospechoso de caso de suicidio por acoso escolar




Vagabundo

El pasado 22 de marzo de 2014, publicaba en uno de mis blogs el caso de una chica que se vio obligada a tomar la fatal decisión de suicidarse por el acoso escolar que -me temo y opino-sufría (Consúltese BULLYING UN CIELO LLENO DE ANGELITOS MUERTOS ).


4 años después, el pasado día 4 de abril de 2018, contestaba a la pregunta que la hermana menor de esa chica colombiana, Sarai Mondragón, me hacía, respecto a la información que tenía de su suicidio obligado (Consúltese SUICIDIOS INDUCIDOS POR ACOSO ESCOLAR. A LA FAMILIAR DE UNA VÍCTIMA )
 
Me resulta miserable que hace escasos días apareciese en los Medios de ¿Información? que
“Un total de 14 centros españoles han sido reconocidos por su labor de concienciación en acoso escolar y uso de redes sociales”
 
 

 

https://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-total-14-centros-espanoles-son-reconocidos-labor-concienciacion-acoso-escolar-uso-redes-sociales-20181211144716.html


 estando incluido entre ellos, el colegio donde Sarai Mondragón, -opino- sufrió acoso escolar y por el que se quitó la vida.
 

Resulta -desde mi óptica particular- como poco indecente, cínico y negligente el reconocimiento a dicho colegio, teniendo en cuenta los graves hechos que entiendo en él se produjeron, pero me temo que el poder omnipresente de determinados estamentos es tal que esos gravísimos hechos se entierren y disfracen para que el olvido pase página cual si no pasara nada. Es más, para incluso -opino y creo- se concedan distinciones, cara a lavar una muy dudosa cara de dignidad y lucha contra el acoso escolar, y así mostrar un inmaculado escaparate de compromiso ético con el alumnado. Todo ello, indudablemente con el beneplácito de los burócratas y políticos que han apoyado este reconocimiento a este supuesto “sacrosanto colegio”.

Sarai fue enterrada. No sólo se enterró su cadáver pueril, sino además se enterró su dolor, se enterró su desesperación, e incluso se enterró el recuerdo que parece ser, tras cuatro años de ocultamiento, silencio y complicidad, muchos ayudaron a tapar, a esconder, a ocultar. Sarai fue enterrada para no ser visibilizada, para sencillamente no existir. Y es que, de todos es sabido, que cuando un gravísimo caso se oculta, se intoxica y se disfraza pasa en la práctica a no existir, a ser olvidado.


“Enhorabuena” colegio de Sarai por ese reconocimiento por su labor de concienciación en acoso escolar.

“Enhorabuena” a la Secretaria de Estado, Ana Botella, y a todos los súbditos del Ministerio del Interior que han elaborado el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad Escolar por el “celo y compromiso” del que parece ser, han hecho gala, reconociendo a ese colegio -me temo y así lo pienso- manchado de sangre esa supuesta labor de concienciación en contra del acoso escolar, y por ende del maltrato y violencia escolar





 


 
No se preocupe usted, Sra. Botella, Delegada del Gobierno:  A los niños y jóvenes no debe hacer falta cuidarlos. Serán felices y descansarán eternamente en el cielo, independientemente de su forma de alcanzar ese premio divino, aunque a ellos les llegue su hora muy anticipadamente…
Eso venía a manifestar el AMPA del “Colegio reconocido”
 
"La alumna de nuestro colegio nos acaba de dejar para reunirse con nuestro Señor, ya goza del descanso y la felicidad eternas junto a la Virgen y a Madre Alberta. Desde hoy contamos con un angelito más en el cielo. Sabemos que es un hasta pronto. Seguiremos disfrutando de ella a través de la Comunión de los Santos, hasta que llegue nuestra hora y también nos toque a nosotros el premio del descanso eterno".

Nota:


Quiero aclarar a lectores y detractores que todo lo que en estos blogs comento es sencillamente producto de mis suposiciones, de mi dura experiencia y de las muchas hostias que el poderoso establishment reinante me ha infringido a lo largo de demasiados años; tantos como los que lleva siendo "puteada" una joven de 20 años desde su más tierna infancia. Por tanto, estas presunciones y suposiciones  interprétense como simples opiniones y reflexiones personales. Que cada cual las entienda procedentes o no. Yo desde luego me las creo, aunque me reservo esa supuesta “paranoia” con la que a algunos malnacidos les encantaría etiquetarme. Quede ahí ese frágil escudo antihostias por lo que pase…




sábado, 5 de mayo de 2018

Carta abierta al Director del Gabinete del Presidente Fernández Vara y Cía.

Vagabundo


Al Director del Gabinete de Presidencia - D. Carlos Javier Rodríguez Jiménez
(Con copia al Presidente Autonómico Sr. Fernández Vara)


 
Sr. Rodríguez Jiménez:

Como expresaba en el comienzo del escrito enviado hace dos meses a su Jefe,
 
 
 El pasado 20 de febrero registré un escrito denunciando hechos donde les recordaba el acoso y discriminación hacia mi hija y los múltiples escritos de denuncia desde el año 2006, por lo que la alumna se vio obligada a dejar sus colegios presenciales con tan sólo 10 años para verse obligada a estudiar en casa y posteriormente terminar sus estudios de ESO y Bachillerato, a través de la plataforma online que el MECD posee para casos excepcionales (CIDEAD), siendo vergonzosa y lamentablemente la única estudiante de toda la Comunidad Autónoma Extremeña en esta cínica y disfrazada situación.
Tras esta etapa que denominamos “Exilio obligado”, mi hija finalmente comenzó en septiembre pasado un curso presencial de FP Superior en Zafra, donde desgraciadamente, una vez más, ha sido marginada y discriminada; ya no sólo por compañeras de clase sino, lo más grave incluso, por parte del profesorado, aprovechando determinadas inhabilidades que la alumna presenta; comentadas en su momento al Instituto correspondiente, pero aunque en principio prometieron que se tendrían en cuenta, finalmente no verificadas y lo peor discriminándola. A causa de este ambiente de marginación y exclusión, la alumna sufrió tres crisis convulsivas con desmayos incluidos en un plazo de apenas un mes. Los escritos que se incluyen por nuestra parte (con un CD anexado que alcanzan, grosso modo, las 200 páginas) muestran y describen las muchas irregularidades que se verifican durante ese primer trimestre en que acude la alumna: por parte de compañeras de clase, profesoras, jefe de estudios, orientadora y director a nivel de ese instituto.
 
Resulta vergonzoso que desde el Gabinete de Presidencia de la Junta de Extremadura, respondan con unos escuálidos, deplorables y banales párrafos a mi escrito. Respuesta hipócrita firmada por usted, D. Carlos Javier Rodríguez Jiménez, a modo de vulgar correveidile a las órdenes de su Jefe, el Presidente Autonómico extremeño, Guillermo Fernández Vara, al que se envió dicha denuncia hace ya más de dos meses.

Lamentablemente compruebo que la respuesta suya, como alto cargo es paralela a las que me han ofrecido, desde esa docena de años sufridos, vulgares actores desde su posición como directores y cargos de diversos centros; sólo que usted: exmaestro, exdirector de Colegio y exConsejero de los Jóvenes y el Deporte, ahora actual Director del Gabinete del Presidente extremeño Fernández Vara, debería haber sido más consecuente y tener la decencia profesional, ética y humana, de al menos estudiar la denuncia que envié hace ya demasiado tiempo. La talla ofrecida ha sido paralela a la que ha venido mostrando no sólo el Sistema Educativo Extremeño, sino por extensión y por vil y vergonzoso corporativismo exacerbado, buena parte de este  –entiendo– hediondo y poco escrupuloso aparato político burocrático de esta Junta de Extremadura (Consejería de Educación, Consejería relacionada con Bienestar Social, Presidencia…).

Con esta ridícula, cómoda, cínica y cómplice respuesta arrojada, siguen ustedes atentando a los derechos elementales de una chica que desde su más tierna infancia, y ahora ya mayor de edad, sigue siendo discriminada por la falta de apoyos a sus necesidades educativas específicas y, lo que aún es más grave, al respeto debido que cualquier ciudadano tiene reconocido en teoría, más aún cuando hablamos de una afectada por diversidad funcional que arrastra un cuadro ansioso depresivo, con estrés postraumático reactivo al acoso escolar consentido y ocultado por el propio Sistema Educativo Extremeño desde bien pequeña. En ese sentido, y como expresaba en mi escrito, les considero, dada su vergonzosa e incompetente respuesta, cómplices cobardes por pasividad manifiesta y ruin inacción.
Me resulta asqueante el “déficit de comprensión lectora selectiva e interesada” de quienes teniendo la potestad de estudiar e investigar el caso, se escudan cómodamente en “copiar y pegar” falseados hechos y tergiversaciones, ofrecidas en este caso por el director del instituto implicado, para “escupir”, cual borracho tabernario, lo que manifiesta un incompetente y burdo obediente servidor de Inspección. Se olvida usted, Sr. Rodríguez Jiménez, que actualmente no es usted director de colegio, y como tal, obediente y sumiso ejecutor de lo que le dictan desde Inspección (al menos en los que he conocido). Usted debería haber sido elegido por su Jefe, Fernández Vara, para gestionar determinados menesteres con mucha más responsabilidad, credibilidad y compromiso ante el ciudadano que los ofrecidos en su rácano escrito de contestación. Entiendo que no le debería corresponder hacer la función de vulgar correveidile, típico de servil perrito faldero o trepa al uso: al menos por el momento o hasta que el clima político lo baje de esos andamiajes quebradizos acordes con dudosas “políticas bienhechoras”. Discúlpeme por mi atrevimiento como vulgar administrado y por no ser un típico trágala más; no sólo le hablo como ciudadano vilipendiado y acosado institucionalmente, sino sobre todo como padre cabreado: Ustedes han  consentido con el desprecio que proporciona la banalización, ninguneo y mirar a otro lado, a través de la inacción y/o negación de graves hechos, que se coarte y destruya el pasado, presente y futuro inmediato de mi hija.
 
Sres. Fernández Vara, Rodríguez Jiménez,  y demasiados lacayos y reyezuelos relacionados con este esperpéntico y gravísimo caso que viene dilatándose desde hace una docena de años: ExPresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra; ExConsejera de Educación, Eva Mª Pérez López; ExConsejera de Bienestar Social, Pilar Flores Rabazo; ExConsejera de Igualdad y Empleo, Pilar Lucio Carrasco; ExDelegado Provincial de Educación, Enrique Pérez Pérez; ExDirector General de Programas Educativos, Felipe Gómez Valhondo; ExDirector General de Calidad y Equidad Educativa, Tejero Aparicio; ExDirectora General de Infancia y ExJefa de Servicios de “Atención y Protección a la Infancia y Adolescencia”, Nuria Sánchez Villa; ExDirector General de Política Social y Familia, Sr. Bravo Gallego; ExJefe de Secretaría del Presidente, Román Bolaños Expósito; ExJefa de Gabinete de Bienestar Social, Reyes Picazo Bermejo; ExJefe de Servicio de Inspección General y Evaluación Educativa, Juan Chamorro González; ExInspector Santos Protomártir; ExJefas de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad, Rosario Palomo Arrojo y Sra. Burgos Palomino, esta hoy día Directora General de Personal Docente; ExJefe de la Unidad de Programas Educativos, Andrés Núñez de Lemus; ExJefe de Servicios de Becas, Santiago Cambero Martínez; Técnicos de Servicio de Protección de Menores, Sonia Rosa Vallejo y Antonio Galán Rodríguez; ExPresidenta e Inspectora de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar, Carmen Sánchez Sánchez; ExVocal de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar y ExDirector de Instituto, Juan Viera Benitez; ExSecretario de la Comisión Comarcal de Absentismo Escolar y Director de Colegio, Manuel Cuellar Serna; Técnico de Servicio a la Comunidad del EOEP de Almendralejo, Manuela Sánchez Gragera; Orientadores del EOEP de Almendralejo, Mª Piedad Caballero Villena, Manuel García Tolosa, Mª Isabel Hernández Pérez y Guadalupe Ruíz Tamayo; Silvia Rodríguez Oliva, actual Jefa de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad;  Sr. Serrano Diego, actual Jefe de Servicios de Inspección de Educación; actual Secretario de Educación, Sr. Rodríguez de la Cruz; actual Consejera de Educación y Empleo, Sra. Gutiérrez Morán, así como múltiples maestros, Directores de Colegios presenciales por los que ha pasado mi hija y otros grupúsculos relacionados con los mencionados:
 
Siento una enorme vergüenza ajena, mucha tristeza y unas nauseas terribles cuando compruebo en qué manos ha estado y está el futuro de mi hija y por extensión mi familia. Gracias a esa inacción, dejadez, pasividad y compadreo institucional se ha permitido que una niña que mostraba su alegría innata cuando comenzaba a asistir a la escuela fuera perdiéndola progresiva y día a día porque una pandilla de mal denominados “maestros y orientadores” fue incapaz no sólo de detectar los problemas que el padre ya les manifestaba sino, lo peor, de tener la poca decencia y actitud de echarle una mano, dejando que con esa pasividad, síndrome de negación e incluso falseamiento de hechos e informes, sus compañeros de colegio fueran dándole de lado, para progresivamente discriminarla, excluirla y acosarla, sólo porque ella era diferente, porque padecía una diversidad funcional que NADIE en modo alguno atendió: Faltó y sigue faltando no sólo la aPtitud (preparación del profesorado y de los orientadores), sino quizás lo más importante la aCtitud (La voluntad del profesorado, de los orientadores y de los múltiples cargos que tuvieron en sus manos el intentar apoyar y ayudar).
 
No voy a contestar aquí a las absurdas y míseras respuestas ofrecidas por ese director de instituto asesorado y conducido por  inspección, copiadas por usted, incompetente firmante y Director de Gabinete. Ya las he ofrecido amplia y detalladamente a la Institución que he entendido oportuna. Desconozco si al menos alguien tendrá la debida sensibilidad, “comprensión lectora” y, sobre todo, talla ética que las mostradas por todos ustedes, supuestos garantes institucionales, porque es para temblar, sabiendo en qué manos estamos.
Al hilo de lo que usted termina respondiendo; esto sí, de su propia cosecha entiendo, Sr. Rodríguez Jiménez,
 
 
he de aclararle para su ineptitud y negligencia en ese cargo que actualmente ostenta, que lamentablemente, como viene siendo sistemática y bochornosamente habitual  para desgracia de los sufridos administrados, la callada en forma de silencio administrativo es la norma enquistada de esta administración que a muchos ya nos cuesta aguantar y nos produce arcadas generalizadas. En ese sentido, he ido dando los pasos que supuestamente deben darse ante tamaña y vergonzosa situación de indefensión de una joven durante toda su etapa escolar y que usted pusilánimemente intenta facilitarme datos: Denuncia de hechos al profesorado, continuando con la Dirección de ese Centro, Jefe de Servicios de Inspección, Jefa de Servicios de Atención a la Diversidad, Secretario General de Educación, Consejera de Educación y Presidente Autonómico Extremeño; todos ellos de un modo u otro responsables de que actos de esta calaña no se consientan ni se verifiquen. Excepto las bochornosas, falseadas y cínicas respuestas de profesora y dirección del centro, así como la burda “copia y pega” de su escrito, Sr. Director del Gabinete del Presidente, ningún otro actor/actriz implicado ha dado la cara: A pesar de ese plazo, cínicamente publicitado por ustedes, de un mes máximo para ser contestado, que a través de “Cartas de Servicios “ ustedes elaboraron con el dinero de los administrados, sigo esperando después de más de dos meses contestación de Silvia Rodríguez Oliva, actual Jefa de Servicios de Programas Educativos y Atención a la Diversidad;  del Sr. Serrano Diego, actual Jefe de Servicios de Inspección de Educación; del actual Secretario de Educación, Sr. Rodríguez de la Cruz y de la actual Consejera de Educación y Empleo, Sra. Gutiérrez Morán. La vergonzosa respuesta generalizada sigue siendo la callada, a pesar de que manifiesto en mis escritos derechos del administrado, como los que se establecen en la LRJPAC o en la propia “Carta de Derechos del ciudadano” de la Junta de Extremadura; derechos que compruebo, ustedes una vez más se lo pasan por la entrepierna, cual “Decreto testicular”. Esa actitud es, en realidad, la cara oculta de quienes se hacen llamar “garantes institucionales y representantes del ciudadano”.
 
 
Sólo sé que individuos que ningunean con la callada o contestan tan torpe y vilmente a graves escritos de denuncias no leídos y menos aún estudiados son sencillamente –para mí- unos impresentables y mezquinos, que teniendo en sus manos responsabilidades tan importantes; en este caso el futuro de una chica; con sus obscenas inacciones y/o vacías respuestas éticas contribuyen a su hundimiento en todos los órdenes. Miedo da -al menos desde mi óptica particular- tanto bufón de palacete extremeño, tanto corporativismo pandillero apoyando a reyezuelos, que juegan con el presente-futuro de una hija que ya casi perdí, que ya nunca será la misma, que ya confusa, desubicada y bloqueada ni siquiera cree en nada ni en nadie. Con un futuro desolador y tenebroso como el que ya preví en algunos escritos registrados allá por el 2006
 
 
 


Comunicación a Ibarra, Fernández Vara, Eva M Pérez y otras Consejeras (2007):
 
 
 
¡Felicidades a todos ustedes!


 
Para finalizar, y antes de que comiencen posibles extorsiones institucionales como las ya denunciadas y sufridas en el pasado; y me crucifiquen con los típicos tópicos y bulos y descréditos manejados en otras ocasiones hacia mi persona, cual alumnos aventajados de un tal Goebbels, les aclaro que, en modo alguno, les he insultado o descalificado, como ya se han plasmado en alguna que otra ocasión en falseados informes. Sencillamente, utilizo una parte minúscula de nuestro rico léxico, a través de algunos adjetivos para calificarles. Lo primero, insultos y descalificaciones, ya lo hacen ustedes mismos con sus vergonzosas actuaciones.
 
 
 
Para más información y antecedentes, consúltese el siguiente blog:
 
 
 



 
 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Día contra el acoso escolar o bullying ¿Algo que celebrar?


Vagabundo

 
A 2 de mayo, nos encontramos con el Día internacional contra el bullying o acoso escolar. Una jornada para supuestamente visibilizar y ser consciente de este muy dañino terrorismo, esta lacra, este cáncer socio-educativo, pero me temo, sólo cara a la galería social.

Siguen disfrazándose y ocultándose cifras por el máximo responsable: El Sistema Educativo de turno. Es cierto que hemos pasado, en 14 dilatados años, del “gran paso” de “no existir” (cual vulgar pandemia originada por un extraño virus) a producirse casos excepcionales y muy limitados, según manifiesta Inspección y Altos cargos del Sistema Educativo correspondiente. Esa “enorme y privilegiada concienciación” se debe, desgraciadamente, a que hasta el suicidio inducido de Jokin Cebreros en 2004, los casos de suicidios debido al acoso escolar, por no pocos chavales, eran etiquetados como supuestos y burdos suicidios, y nada más. El origen no interesaba, no existía el acoso en las aulas según terceros implicados e interesados; y es que cuando un caso no se conoce, aunque haya pasado, sencillamente pasa a ser ocultado, a no existir. Caso cerrado.

A día de hoy, si hacemos caso de las cifras que se manejan por el Sistema Educativo, éstas apenas llegan al 3-5% máximo; eso sí, según estos, la mayor parte sucede fuera de los límites del terreno físico del centro educativo; “ciberbullying” dicen, como si previamente este peligroso afluente del bullying, no se originase esencialmente en el entorno escolar. De paso siguen barriendo “pa fuera” y con ello, negando realidades.

Por el contrario si hacemos casos de organizaciones tan conocidas como “Save the Children”, “UNICEF” e incluso prestigiosos estudios como los “Informes Cisneros”, publicados por Araceli Oñate e Iñaki Piñuel, refieren en torno al 25-30%.

¿La diferencia entre cifras?. El Sistema Educativo, tras la enorme cantidad de casos que van apareciendo y conociéndose, admite a regañadientes esos mínimos; no sin antes intentar desacreditar y extorsionar si hace falta a las víctimas y familias, que finalmente desesperadas se sienten obligadas a denunciar. Por tanto SOLAMENTE admiten los casos más graves; esos que, gracias a la concienciación, formación y ética de determinados Jueces son los que finalmente salen con una condena firme.

Hay mucho que andar, mucho que pelear para que esa balanza de cifras escandalosamente minimizada y desequilibrada se corrija y, sobre todo, se erradique de verdad. En este control y equilibrio necesarios entramos todos. Hay que acabar con el ninguneo, oscurantismo y cinismo que rodea a todo el entorno enfermizo y eso pasa no sólo por hacer frente al hostigador y ser solidario con la víctima, sino quizás lo más importante, por denunciar a quienes hostigan y a quienes están obligados a custodiar a los alumnos que al menos, en horario lectivo corresponde al Centro educativo; Centros que, lejos de implicarse, se escudan en un sistemático Síndrome de Negación y mirar a otro lado, asesorados desgraciadamente por quienes deberían INSPECCIONAR hechos y no ser meros y cínicos asesores unilaterales de los centros en cuestión.

La balanza, en cualquier caso, sigue escandalosamente desequilibrada y, con ella, el sufrimiento, exilio, traumatismo, cuadros ansiosos-depresivos, estrés postraumático y demasiado dolor en víctimas y familias.

 
2 de mayo, día internacional contra el acoso escolar o bullying. En verdad, ¿algo que celebrar? No seré yo quien lo haga.

 
En memoria de Jokin Cebreros fallecido en 2004, tras tirarse de la muralla de su localidad, Hondarribia, primer caso conocido y constatado de acoso escolar en España, pero no el primero desgraciadamente; de Carla Díaz Magniem fallecida en 2013, tras lanzarse a los acantilados en Gijón con sólo 14 años; de Sarai Mondragón, joven colombiana con 13 años; de Mónica Jaramillo de 15 años, de Arancha, chica de 16 años que se tiró desde un 6º piso en Usera; de Diego un chico de 11 años que se tiró de un quinto piso, hace poco más de dos años; de Alan de 17 años hace un par de años; de Lucía, joven murciana de 13 años que se quitó la vida hace poco más de un año, de Unai con 12 años; de Zulima de 16 años que se quitó la vida el pasado 19 de noviembre; de  Elisabeth en Navarra, joven de 17 años; y los muchos que quedan, y me temo, se sumarán a estas cínicas y míseras esquelas obligadas por inacción, negligencia, complacencia y cobarde de quienes debieron protegerlas… todos/as ellos/as de una forma u otra obligados/as a ir a un lugar donde lo de menos era el aprendizaje, socialización y cooperación, como tan repetidamente se nos cuenta…

D.E.P.

miércoles, 4 de abril de 2018

Suicidios inducidos por acoso escolar. A la familiar de una víctima


Vagabundo

Antes de comenzar, quiero aclarar a lectores y detractores que todo lo que en estos blogs comento es sencillamente producto de mis suposiciones, de mi dura experiencia y de las muchas hostias que el poderoso establishment reinante me ha infringido a lo largo de demasiados años; tantos como los que lleva siendo "puteada" una joven de 20 años desde su más tierna infancia. Por tanto, estas presunciones y suposiciones  interprétense como simples opiniones y reflexiones personales. Que cada cual las entienda procedentes o no. Yo desde luego me las creo, aunque me reservo esa supuesta “paranoia” con la que a algunos malnacidos les encantaría etiquetarme. Quede ahí ese frágil escudo antihostias por lo que pase…

Hace unos días, me llegó un mensaje a través de uno de los blogs que tengo hibernado por diversos motivos desde hace ya más de dos años ( Repasar  ¿Parada final? ).

El mensaje en cuestión era una solicitud de información de una joven, referente a un  caso de suicidio inducido por el terrible bullying o acoso escolar. Un caso, por cierto enterrado prácticamente desde el suceso del mismo por supongo, demasiada incomodidad global.

Detrás de esa solicitud, se encontraba no una posible víctima directa actual; tampoco una persona que quizás, curiosa y preocupada por circunstancias intentase ayudar a alguien o simplemente conocer la realidad y la cara demasiada oculta de esta tétrica y cínica realidad escolar. Era mucho más. Era y es la hermana de una pequeña, Saray Mondragón, que con tan sólo13 años, presionada y coaccionada se vio obligada a saltar al precipicio, hace ahora cuatro años…

(Consúltese

Aunque desconozco la edad de esta joven inmigrante y aunque soy consciente de que mis palabras pueden hurgar amargamente en el triste episodio de ese pasado cercano, finalmente he querido contestar a las inquietudes y enorme dolor de esa hermana de Saray. No ha sido fácil tomar aliento y escupir tanta vergüenza y aunque, insisto, desconozco si estas palabras dañaran más que ayudarán a esa familiar, por dignidad, ética y por qué no decirlo, por apoyo moral a esa familia, he considerado finalmente que hechos como estos deben salir a la luz pública y mostrar las muchas vergüenzas que hay que lavar y eliminar en esta nuestra cínica sociedad actual. El silencio, en estos casos, entiendo que sólo ayuda a quienes dieron lugar a que la pequeña se viese obligada a dar ese salto mortal y por extensión, a los demasiados testigos mudos y cobardes que por omisión/comisión nada ayudaron. Saray, al igual que demasiadas víctimas no se merece ni este silencio cómplice ni el olvido cómodo y distante, ajeno de tanta gente.

Estimada joven, te contesto:

Conocí el caso de tu hermana por determinadas publicaciones aparecidas en los medios de comunicación. Indagué, dentro de mis exiguas posibilidades sobre ese dramático caso y entendí que había que difundir y denunciar el caso desde mis muy limitadas bitácoras. No sé nada más del caso de tu hermana, Saray Mondragón. Sí sé y compruebo que fue muy llamativo cómo se diluyó ese grave caso de acoso escolar en tan breve tiempo y en tan -cuentan-“civilizada y democrática” nación como es esta nuestra “Grande y Libre España”.

Cuando un caso no se conoce, entierra o no se difunde, desaparece. Es decir, pasa a no existir en la práctica. A fecha de hoy, si se busca con los navegadores típicos por Internet, la sospechosa falta de información sobre el trágico suceso llama la atención;  apenas existe y alguna que otra publicación aparecida en su día ni siquiera se encuentra ya…

Sólo sé que, después de cuatro años de su trágica y vergonzosa muerte (yo denomino a estos casos suicidios obligados u homicidios inducidos), NADIE se acuerda de Saray y de su trágica muerte.
 
NADIE, para vergüenza de todos:

-         Vergüenza de aquellos hostigadores implicados que con sus burlas, rumorologías, críticas, bloqueos sociales, chantajes emocionales, amenazas, manipulaciones, intimidaciones, marginaciones, menosprecios, actitudes soeces y discriminatorias consiguieron aislarla y excluirla del resto de compañeros para luego bajo esa presión cruel empujarla indirectamente a tomar esa fatal decisión de saltar al precipicio.

-         Vergüenza de “compañeros” cobardes, asépticos y vacíos que no fueron capaces de auparla, arroparla y mostrar la empatía debida que se presume es parte del ser humano, para no ser presa fácil y solitaria de tanta rapiña humana, de tanto depredador miserable.

-         Vergüenza de ese colegio “católico” y de quienes se arropan en una religión, sea la que sea, para preservar sus culpas aferrándose al “Divino”, cual actitud sacrosanta y aopologética de sociedades fachas y carcas, como lo demostraron los comentarios aberrantes y cínicos de una vergonzosa AMPA.

-         Vergüenza de todo un Sistema Educativo que facilitó el corporativismo hipócrita y cómplice de todas las instituciones implicadas para que el caso de Saray se quedara en un suceso triste y poco más, cual jodido accidente esporádico, puntual y excepcional.

-         Vergüenza de la opinión pública y de la inmensa mayoría de los medios de comunicación nacionales que, cual ave de rapiña, sobrevoló el caso cual cadáver ya extinto y comido, sin importar las extrañas circunstancias y gravedad del caso, quizás por impertinencia o incomodidad del asunto.

-         Vergüenza de toda una sociedad en su conjunto que, me temo fue adormecida, manejada e incluso desinformada para que ese grave caso de suicidio inducido fuese un caso de tercera categoría; un mal menor, poco interesante y menos aún recomendable para que la elite que maneja los medios de comunicación y por tanto, la política de este “grande y libre país” lo diese a conocer. No era recomendable para los simples y abducidos ciudadanos de a pie que una “vulgar sudaca” pusiera en entredicho la “honesta” responsabilidad del Sistema Educativo; tampoco la “virginal honorabilidad” de reputadas congregaciones católicas…

-         Vergüenza y asco de minusvalorar, disfrazar y ocultar el caso porque Saray, sencillamente era colombiana  y eso en esta España de hoy lamentablemente como en esta España de siempre, para no pocos es sinónimo de diferenciación e infravaloración, motivos para que la vil xenofobia y racismo de unos contribuyese a que Saray psicológicamente fuese vapuleada, linchada y finalmente empujada tras tantas coacciones grupales a saltar desde ese quinto piso.

Lamentablemente, según su colegio, ese salto fue el que una niña da a quien ama, a quien anhela abrazar

para reunirse con nuestro Señor, gozando del descanso y la felicidad eternas junto a la Virgen y a Madre Alberta”

Para sus hostigadores directos y muchos de los que conformaron ese equipo de cómplices y cobardes testigos mudos, me temo que el hecho de saltar al precipicio de esa pobre niña representó para sus escuálidas y muy subdesarrolladas empatías el burdo castigo que impondría una autoridad fronteriza, cual vulgar retorno a su país de destino, sólo que el viaje de ida no fue a la hermosa Colombia sino a un limbo cínico y desdichado. Un viaje obligado a ninguna parte sin posibilidad de retorno.

Tengo una hija que ha sufrido y sigue sufriendo el azote de este terrorismo psico-social y educativo que representa el acoso escolar. He de reconocer que aunque ella afortunadamente no dio ese paso desdichado y fatal hacia la muerte, de alguna forma también la he perdido. Ella ha cambiado radicalmente, tras las enormes secuelas psicológicas y conductuales que tanto daño y mella han hecho en su personalidad; tanto que a día de hoy, perdida y desubicada, desconoce quien quiere ayudarla y quien pretende dañarla. Confieso que estoy asustado y muy preocupado porque ya no sé cómo ayudarla. En este sentido, quienes somos víctimas de ese terrorismo (víctima principal y familiares más cercanos) sabemos por defecto y por experiencia que nadie nos ayudará. Tampoco ella lo pone fácil y es reacia a recibir ese apoyo necesario. Sus muy duras vivencias la han marcado de por vida. Ella no es ni será ya nunca la que fue y conocí.

Hace escasas fechas mencionaba y recordaba el caso de tu hermana Saray, entre otros, en un escrito a unos típicos “perritos falderos” que sustentan la dirección de un centro donde mi hija sólo pudo aguantar un trimestre y no más:

“Respecto a la falta de escolarización referida por ustedes, ya les recordé también el obligado exilio de mi hija, tras manifestaciones muy graves sobre su integridad física, dado el calvario sufrido en anteriores escuelas. Yo, al menos, cuento hoy día con mi hija, muchas otras familias desgraciadamente no pueden decir lo mismo. Les recuerdo unos pocos casos de suicidios inducidos por ese cáncer silencioso, cómplice y cobarde denominado acoso escolar; unos pocos casos de los muchos que se ocultan a la opinión pública; casos como el de Jokin Cebreros en 2004, tras tirarse de la muralla de su localidad, Hondarribia, que ni mucho menos fue el primer caso de acoso escolar en España, aunque sí el primero en alcanzar trascendencia mediática; el de Carla Díaz Magniem en 2013, la chica que se tiró por los acantilados en Gijón con tan sólo 14 años; Sarai Mondragón, joven colombiana con 13 años; Mónica Jaramillo con 15 años, Arancha, chica de 16 años que se tiró desde un 6º piso en Usera; Diego un chico de 11 años que se tiró de un quinto piso, hace ahora dos años; Alan de 17 años hace un par de años; Lucía, joven murciana de 13 años que se quitó la vida hace apenas un año, al igual que Unai con 12 años; Zulima de 16 años que se quitó la vida el pasado 19 de noviembre, como también lo hizo la joven de 17 años, Elisabeth en Navarra … todos/as ellos/as de una forma u otra obligados/as a ir a un lugar donde lo de menos era el aprendizaje, socialización y cooperación, como tan repetidamente se nos cuenta…”

Me quedo en este tintero virtual a muchas víctimas: Cristina Costa, que con 16 años, se vio obligada a tomar una fatal decisión, el 24 de mayo de 2005; como así también lo hizo Daniel Peña Sánchez con 19 años, el 21 de diciembre de 2013 y tantos otros que de un modo u otro sintieron esa presión cruel y despiadada de una manada de sinvergüenzas secuaces para, como presa fácil, verse obligados a tomar tal decisión radical y trágica. Supongo que entre esas muchas víctimas, no habrá pocos casos de anónimas y olvidadas víctimas que habrán sido dadas de “baja” por suicidios sin más; sin aclarar el origen nuclear de tan fatal decisión. He de recordar que Jokin fue la primera víctima oficial de este terrorismo disfrazado en el año 2004. Primera víctima oficial de este cáncer socio-educativo pero me temo ni mucho menos la primera víctima real. Apuesto que, lamentablemente, tras el anonimato se ocultan muchos más. En cualquier caso, ¡qué poco hemos aprendido! y, lo peor ¡qué falta de coherencia y responsabilidad de quienes se denominan garantes institucionales!, entre los que destacan las respectivas inspecciones educativas, responsables políticos de turno y, por qué no decirlo, fiscales y Jueces que a menudo lejos de indagar e investigar adecuadamente se escudan en archivar casos tan graves e incómodos como los aquí comentados.

Aunque son sólo algunos ejemplos, todos los casos expuestos son consecuencia de una indecencia y cinismo exacerbados, ligados a la inacción, omisión de socorro e incluso comisión de posibles delitos penales.

 


Personalmente el caso de Saray representa para mi una vergüenza ajena y bajeza enormes, extremas, que dice muy poco de mi país; de sus dirigentes y responsables e incluso de mi gente. En este sentido, el silencio de este caso ha sido un silencio cobarde, mísero y nada consecuente con la actitud de cooperación, dignidad y apoyo a quien lo necesite; más aún si cabe a una niña que tan sólo contaba con 13 años.
Me da igual su procedencia, raza, religión, ideología, cultura, identidad sexual, etc.
 
En este sentido, estimada hermana de Saray, sólo puedo ofrecerte a ti y a toda tu familia mi pésame más sentido hacia ella.
 
No puedo ni quiero entender actos tan lúgubres y mezquinos para empujar a un ser a la muerte; más aún con tan escasa edad. Saray no saltó. Como demasiadas víctimas, fue obligada por presiones y coacciones a tomar esa fatal decisión. Estas muertes no son simples suicidios, entiendo que representan homicidios inducidos.
Si dura y triste es la ausencia de un ser querido; más aún lo es a estas tempranas edades y, sobre todo, en estas vergonzosas situaciones, donde siempre impera el que algún aprendiz de psicópata elija a la víctima por alguna diferencia o peculiaridad, independientemente de que ésta sea positiva o restrictiva para los demás, pero a la postre diferencia. Y es que, no lo olvidemos, este tipo de depredadores no tienen luz propia. No saben ni quieren aceptar que para brillar no hace falta apagar la luz de los demás. Luz que demasiados cómplices no se atrevieron a preservar. Luz propia que seguro Saray, esté donde esté, seguirá transmitiéndonos.
 
 
 
Un abrazo para todos vosotros, familia Mondragón. Mucho ánimo.

 

 

jueves, 22 de febrero de 2018

Acoso escolar : “NO QUIERO PROBLEMAS”


Vagabundo

Acoso escolar Consecuencias Resulta muy triste haber conocido, en esta docena de años largos que junto a mi hija llevo soportando el acoso y derribo escolar, social e institucional a demasiados testigos cómplices y cobardes, mal denominados testigos pasivos a secas. Algunos mudos. Otros incluso proactivos, pues lejos de implicarse y defender a la víctima la utilizan cual árbol caído para dañarla aún más e intentar ser reconocidos por el grupo de hostigadores. Son los típicos “perros falderos y trepas” que suelen ejercer un papel de auxilio y reconocimiento pseudosocial respecto al depredador principal de esa organización tóxica y perversa. Pretenden entrar en la pirámide cobarde que el hostigador y sus secuaces construyen con el fin, unas veces, de subir peldaños en esa organización mafiosa; otras simplemente para no ser objetivos de ese clan violento y mísero, porque no pocos de ellos han conocido de algún caso de gente próxima a ellos que sufrieron esta lacra socio-educativa y temen ser los siguientes.

Respecto a los testigos mudos es fácil detectar sus distintas formas de ejercer esa pasividad cobarde y, a la postre, esa complicidad que dota de gran poder al pseudolíder de la manada, pues ello incrementa notablemente el ego de este tipo de sujetos. Esa complicidad pasiva y cobarde suministra al posible aprendiz de psicópata aventajado una sobredosis de narcisismo y reconocimiento de sentirse el (falso) centro de atención, el “amo”. Un verdadero “chute” de autoestima artificial a costa de una víctima más.


He de confesar que he conocido a demasiados testigos pasivos y cobardes. He de reconocer que cada uno de ellos me defraudó y me infringió con sus actitudes frías y distantes mucho dolor y una enorme desilusión, a pesar de que entre ellos se encontraban supuestos amigos e incluso familiares. Entre esos testigos mudos y cobardes hay quienes miran a otro lado porque temen entrar en conflicto con terceros, a pesar de que son conscientes de que hay un claro daño hacia la víctima. Son individuos muchas veces ligados a la víctima: Compañeros, supuestos amigos o relacionados con el núcleo principal de ese hostigamiento sufrido: profesores, psicólogos, médicos, asistentes sociales, abogados e incluso familiares. Cuando se les pide auxilio o cierto compromiso, a menudo se esconden en absurdas lógicas interesadas, pero nada éticas ni coherentes; evitan tomar parte en el asunto porque ello les incomoda y coloca en una situación poco interesante frente a terceros; algunos reconocen en privado que ello les puede causar enfrentamiento con superiores o simplemente problemas que es mejor no mostrarlos. En definitiva, se agarran a la frase hipócrita y nada ética:

“No quiero problemas”

Seguramente las palabras que más duelen y más daño hacen; tanto o más que la que pueden infringir los propios hostigadores porque vienen de personas a las que, en principio, se les ha elegido, se ha creído en ellas, se les ha suministrado una sagrada información personal e íntima, se les ha pedido ayuda, colaboración, cooperación, solidaridad, implicación, empatía…

“No quiero problemas”: Frase de tres únicas palabras que finalmente se diluyen, se tornan vacías, como esa llamada única y de auxilio antes de ser condenado y linchado. Frase que coarta solidaridad, esperanzas, justicia y dignidad; esas que apenas vemos y sentimos ya, cuando tras llamar a tantas y tantas puertas se nos cierran sistemáticamente, sin tener la posibilidad de expresar el demasiado daño que venimos arrastrando y soportando víctimas y familia.
 
¡No quiero problemas!

Sólo me queda preguntar, ¿qué pensarás tú, potencial víctima en un posible futuro cercano, que quizás te hayas acomodado en esa frase socorrida pero tremendamente cínica cuando seas presa de ese terrorismo psicosocial?...

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar

Martín Niemöller 1946
 
... y parece que fue ayer